You are currently browsing the monthly archive for Marzo 2007.

Creo que vale la pena que dedique un rato en este blog a explicar una vez más qué ocurrió realmente con el edificio que conocíamos en Rocafort como el Palau del Baró, o también como la Casa del Baró, y que hoy ocupa la Casa de Cultura.

Y lo digo porque precisamente ahora vuelven a sobrevolar el ambiente las historias susurradas de unos a otros, las acusaciones más o menos veladas…

El conocido como palau del Baró, o Casa del Baró, era una construcción compuesta por una variada amalgama de diversas construcciones disimuladas tras una falsa fachada.  El nulo valor arquitectónico de aquella construcción, y la situación de “ruina estructural” en la que se encontraba y hacía imposible el planteamiento de cualquier tipo de rehabilitación, quedó en evidencia en todos y cada uno de los informes que emitió la Oficina Técnica municipal y que fueron firmados por los arquitectos técnicos Ramón Cuevas y Miguel Marco, y el arquitecto Francisco Cervera.

Pero no sólo eso; el demoledor informe que elaboró el doctor arquitecto José Simó Cantos; y el razonado escrito que remitió a los miembros de la Corporación municipal de entonces (1991-1995) quien fuera el redactor del documento final del Plan General de Ordenación Urbana de Rocafort, y autor, por tanto, del catálogo de los edificios protegidos por su valor artístico, arquitectónico, compositivo, tipológico o histórico, el arquitecto Francisco Esquembre, no dejaban ninguna duda. No había ni una sola razón que aconsejara mantener aquel conjunto.

Hay que recordar precisamente ahora que durante la redacción y el trá,mite del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), ningún miembro del PP que formaba parte de aquella Corporación (y nuestro actual alcalde,  Sebastián Bosch era uno de ellos, y la concejala M.Carmen Hevia, también), ninguno de ellos -repito- solicitó, pidió, exigió, o aconsejó, que lo que se conocía como el Palau del Baró fuera considerado como un edificio digno de protección.

Sin embargo, a propuesta del gobierno municipal socialista de aquel momento, presidido por el alcalde Floreal Silvestre, sí se incluyó en el catálogo de protecciones el jardín de la casa que llegaba hasta la acequia de Moncada.

Sólo pretendo con estas líneas que quienes vivieron aquella situación bochornosa, hagan memoria y la ajusten a lo que realmente ocurrió. Y que quienes no estaban todavía, o apenas la recuerdan, tengan elementos suficientes para no dejarse confundir con aviesos rumores, o interesadas conjeturas.

Por casualidad esta tarde he recorrido en coche un área residencial comprendida entre los términos municipales de Bétera y San Antonio de Benagéber. Hacía algún tiempo que no visitaba todo aquello, y me ha costado reconocer lo que hace apenas unos años -pocos, la verdad- era una amplia zona de pinada. Centenares y centenares de nuevas construcciones se han multiplicado por allí.

Un sinfín de viviendas de diversos tipos ahogan las salidas hacia la CV-35. Urbanizaciones que se hacen hueco en espacios que parecen imposibles crean las necesidades de nuevos vecinos, lo que pone en serias dificultades la gestión de los servicios básicos que se generan automáticamente.

Mientras deambulaba boquiabierta por aquel bosque de ladrillos, he pensado que efectivamente existen diferentes maneras de vivir; y uno está en su derecho de decidir dónde y de qué modo quiere hacerlo. Ahora bien, nadie en su sano juicio puede pensar que si seguimos construyendo barrios fantasmagóricos enmedio de la nada sin pararnos a reflexionar sobre lo que estamos haciendo, los servicios públicos a los que todos tenemos derecho podrán ser cubiertos con las garantías mínimas de calidad y eficacia.

Asuntos que nos atañen a todos, como la seguridad, la recogida de residuos, la atención sanitaria, la educación, o la participación, quedarán reducidos a meros servicios privados al alcance sólo de quien pueda pagarlos.

Estaremos colaborando así en la construcción de una sociedad autista, poblada de individuos cada vez más aislados, más insolidarios y por lo tanto, más injustos.

Cada dia estic més convençuda de què una de les principals raons que em mouen a estar on estic, és aconseguir el reconeixement, la recuperació -diria jo-, dels valors de la ciutadania, i oblidar-nos una miqueta de l’individu com a protagonista únic i absolut de la societat.

Segurament els comportament polítics als que estem acostumats al nostre poble han fet més fàcil l’assimilació d’aquest tipus de discurs: “Ací el que importa sóc jo; jo, i allò que és meu. ¿Què més em dona a mi com funcionen les coses, si a mi em va bé?”

És cert, ben bé hi ha molta gent que podria pensar: ¿què ens importa com van les coses si no tenim cap oportunitat a conéixer-les de prop? ¿si no ens sentim lligats, compromessos, amb allò que passa al nostre voltant?

¿Què faig jo si no tinc l’oportunitat de participar, de ser escoltat o escoltada?

¡Quantes voltes ens hem fet aquestes preguntes!

Això és el que jo vull aconseguir, que cada ú de nosaltres, de tots els veïns i les veïnes de Rocafort, sapiam que som l’eina imprescindible per tirar endavant el nostre poble, i per canviar-lo per a millorar-lo.

Un ciutadà ha de fer valdre els seus drets, i ha d’acomplir les seues obligacions. Un ciutadà forma part responsablement de la vida del seu carrer, del seu barri, del seu poble: participa, tria, decidix, negocia, parla, i vigila diàriament què fan els polítics amb el  seu vot. Perquè un ciutadà no vota només quan és convocat a les urnes, un ciutadà vota cada dia, i demana explicacions.

Un individu, però, pot no sentir-se compromés amb allò que passa ni tan sols a la seua escala. Un individu té drets també, ¡és clar!, encara que les seues obligacions només passen pels seus interessos -legítims, aixó sí- però gens arrimats als de les persones que conviuen amb ell.

Aquesta diferència de comportaments pot ser alimentada des dels poders polítics; per aixó crec que l’actuació des de les institucions ha de ser modèlica en aquest aspecte també. Haurà de ser la nostra obligació -la dels polítics- entregar als veïns la informació necessària de quines són les nostres actuacions en la gestió municipal, les eines perquè hi puguen participar, de tal manera que siguen ells mateix els que decidisquen si se sumen a una acció ciutadana activa, o pel contrari, opten per mantenir una actitut allunyada de qualsevol compromís.

Ya os conté hace un par de días que un grupo de mujeres me había invitado a participar en una cita en el Poli para el sábado 10 de marzo. Durante la semana pasada se celebraban diversos actos con motivo del Día Internacional de la Mujer, y ellas consideraron que la mejor manera de festejar esa fecha era reunirnos y poner sobre la mesa los temas que nos preocupan.

Me impresionó comprobar cómo un grupo de más de 60 mujeres, de edades diferentes, de diversos puntos de origen y de ámbitos laborales y sociales distintos, coincidíamos plenamente en asuntos tan importantes como una visión de la Política más próxima al ciudadano y más abierta a la participación de los colectivos que componen nuestra sociedad.

Porque hablar de Política (así en mayúsculas), es reflexionar sobre el papel que los ciudadanos debemos jugar en la sociedad que estamos construyendo; es manifestar el respeto que merecen nuestras instituciones participando en ellas; es planificar el presente y el futuro a medio plazo del pueblo en el que queremos vivir nosotros ahora, y el que estamos obligados a entregar a nuestros hijos.

Una buena amiga me regaló una frase cuando fui elegida candidata a la alcaldía por la asamblea del PSPV-PSOE de Rocafort. La frase decía:

Un pueblo semeja una colonia de corales.

Un pueblo tiene un sistema nervioso, y una cabeza y espaldas y pies.

Un pueblo es algo distinto de todos los demás pueblos, de modo que no hay dos pueblos iguales.

Y un pueblo tiene una emoción [...] (La Perla. J.Steinbeck)

Lo que el sábado pasado pude sentir es la emoción de una parte de mi pueblo; de mujeres de mi pueblo. Y mi satisfacción fue comprobar que todas formábamos parte del mismo Rocafort que merecemos y deseamos.

Las celebraciones con motivo del Día Internacional de la Mujer protagonizarán la actividad de muchos municipios durante la semana que mañana lunes empieza.

Y hay que sumarse a la fiesta. Creo que es nuestra obligación recordar públicamente el valor de las generaciones de mujeres que nos han precedido, y que, silenciosamente en unos casos, o con arrojo y a riesgo de su propia vida, en otros, han conseguido que el 51% de la población mundial -nosotras, las mujeres- seamos: visibles primero, reconocidas después, y respetadas a partir de ese momento.

La labor callada de nuestras madres, de nuestras abuelas, y de tantísimas otras mujeres que durante años y años han trabajado denodadamente desde lugares direfentes (la casa, la Escuela, la calle, las asociaciones, las organizaciones políticas y sindicales, etc.) para mostrarnos una visión del mundo más amplia, más solidaria, más tenaz, más comprometida con los más débiles…; toda esa labor debe salir a la luz y festejarla.

Yo reivindico los desvelos de mi madre, que no han perdido ni un ápice de su cariño ni de su ternura durante mis 48 años. Y la  sabiduría sorprendente de mis abuelas (casi analfabetas ambas) y que sin embargo supieron acompañarme  con destreza y mucho talento por una infancia que ellas supieron enriquecerme.

Y las maestras que han jalonado mi vida escolar, y que contrubuyeron sin nunguna duda a convertirme en la mujer que ahora soy.

Me enorgullezco, como mujer y como madre, de ser portadora de tan hermosa herencia, y creo que he intentado no sólo mantener el compromiso que me une a todas ellas, sino ampliarlo para que mi hija pueda sentir como propio tan entrañable legado y que sepa transmitirlo y mejorarlo a quienes le sucederán.

Felicidades a todas.

Blog de Amparo Sampedro

 

Marzo 2007
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

a

Flickr Photos

untitled

Xavi_Ninja_2

P1000293

P1000250

ssspectaculares barbys!!!

More Photos

¿Qué queremos hacer?