Viernes 22 de junio de 2007 [Ha desaparecido la pancarta de la plaza de España. Sin embargo no hemos obtenido la respuesta que solicitamos por escrito el 19 de junio. La controvertida pancarta, ¿blandía el agradecimiento a Rocafort como patente de corso?

(Patente de corso, Real Academia Española de la Lengua: 1. f. Autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás.)

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El verano llegó ayer por la tarde tal y como estaba previsto. Pero nada más ha llegado (y eso comienza a ser previsible)

Me intereso por la salud de la niña que hubo de ser rescatada el viernes pasado del fondo de la piscina municipal. Mejora.

Por la tarde acudo a la reunión del jurado para elegir el cartel de las fiestas.

Soy puntual y disfruto de una preciosa tarde de verano; de ésas que se inflan de brisa para burlar al sol. Miro la huerta desde la puerta del ayuntamiento y me estremezco al pensar si los hijos de mi hija podrán acariciar con sus ojos ese verde espléndido mientras adiestran su olfato para aprender a oler el mar desde aquí.

Llego al salón de plenos y está el alcalde, el concejal Aliaga y el Clavario mayor de Santa Bárbara. Saludo con ganas.

El resto de las personas convocadas aún no han llegado y considero que es un buen momento para acercarme al alcalde y, en un a parte, proponerle que quedemos para charlar tranquilamente. Se muestra huidizo pero consigo que me asegure que me llamará el martes o miércoles de la próxima semana. Confío en eso.

Llegan Ana y Sergio, los Clavarios mayores de San Agustín. ¡Están emocionados y nerviosos!

Pasa el rato y nadie más acude a la cita. Lázaro porta su cámara fotográfica para congelar el momento feliz. Los niños y yo coincidimos en la selección de los carteles, y eso me alegra.

Mª José, del Estanco de la calle Bonavista, gana el primer premio. ¡Enhorabuena!

En la Casa del Poble tenemos cena, y mis amigos me saludan con una cesta con flores y una deliciosa tarta de cumpleaños. Me gusta mi cumpleaños y me gustan estas cenas de los vierns. Somos muchos, y cada vez sumamos más.

Después de cenar vamos a la Casa de Cultura. Un espléndido jardín [que protegimos a tiempo], y un rato de risa sana con el espectáculo que se ofrece.