Sábado 28 de julio de 2007
Vuelvo a casa. Es madrugada y espero paciente a que la segunda lavadora me devuelva un poco de tranquilidad después de más de 10 horas de viaje.
Me levanto en Allariz (Ourense):

y sigo admirando uno de los lugares más preciosos que he tenido la suerte de conocer.

De camino a Rocafort, Fiona quiere conocer el Valle de los Caídos. Y entramos.

El calor es abrasador y hay poca gente. Cazo al vuelo conversaciones. Un joven explica a una chica extranjera que la intervención de Franco, en julio de 1936, logró que en España no gobernaran los rojos (sic). El joven, engominado hasta la náusea, apenas roza los 25 años, y a la chica le importa un pimiento la historia que le está contando. Es tal el ardor que pone él en su relato, que estoy segura de que la joven no resistirá hasta el final. Los dejo y sigo buscando gestos.
Más allá hay un grupo. Las mujeres cuchichean sus recuerdos de aquel año (1975), alguna relata los lloros de su madre en la madrugada del 20 de noviembre; y los hombres, separados de ellas, cierran un pacto para no andar de tiendas (¡otra vez!, dicen) en lo que queda de tarde.
Veo una pareja que escurre el pie (uno cada uno) sobre la losa: y la pisan.
Observo un pequeño gesto de rebeldía en una joven; de un soplido apaga las velitas que recuerdan a los caídos por Dios y por la Patria. Estamos a solas. Se ruboriza cuando me descubre, pero no se arredra: ¡No hay derecho!, me susurra tímidamente cuando pasa por mi lado. No lo hay, pienso. Es esplendorosamente joven y guapa, y sigue su visita sin dejar de mirar hacia arriba: la bóveda gigantesca rematada en el exterior con una cruz tremenda. Igual que una herida.
Es la segunda vez que visito este terrible monumento. La primera fue para colmar la misma curiosidad que ahora tiene mi hija. Todo sigue igual.
El Valle de los Caídos. ¡Joder qué manera de terminar las vacaciones!






3 comments
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29 Julio 2007 a 20:36
Make
Bienvenida!!!!!!!!!!
No sabes cómo te hemos echado de menos.
Espero que hayas venido con las pilas cargadas, sobre todo para la gran Maraton del martes: Comisión a las 8:30, otra comisión a las 10:00 y pleno a las 12:00.
Como verás todo a horas perfectamente compatibles con tu vida laboral y sobre todo acertadamente colocado el pleno para que los vecinos puedan acudir sin complicar su vida y así poder enterarse de lo que pasa en su pueblo.
Ya ves, aquí todo sigue igual…………bueno todo no.
Yo, cada vez soy más feliz y cada vez tengo mas ganas de trabajar.
Al ataque!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
29 Julio 2007 a 23:25
Amparo
Make, afortunadamente las lavadoras que he tenido que poner durante las últimas 24 horas (y el trabajo que sigue a cada una de ellas: tender, regoger, planchar…) me devuelven a la realidad en un plis-plás.
¡Y mira que la visita al Valle de los Caídos ha sido una regresión temporal importante!
La “descompresión” me la planteo así: pisando tierra firme. ¿Hay algo más real que un montón de ropa saliéndose de la tabla de planchar?
Por las charlas que he tenido hoy con algunos vecinos ya sé que por aquí todo sigue igual. Como en el mísmisimo Valle de los Caídos. Silencio. Silencio. Silencio.
Por las pilas ni te preocupes; ya sabes que si durante 48 horas me pongo al sol y huelo el mar, no se me resiste nada. O sea, que con lo que llevo encima me basta hasta Mayo de 2011.
Y si no, pues ahí estás tú: inyectándome “felicidad permanente” en vena.
Un beso.
30 Julio 2007 a 16:59
hermes
¡Joder! Vaya manera de empezar, vas a purgar estos maravillosos días que has pasado por Galicia y Portugal, pero estoy seguro que tus buenos recuerdos y los sentimientos vividos durante este viaje no habrá comisión o pleno que los pueda oscurecer. Así que manos a la obra y “dales caña” que se acuerden de este día todo el mes de Agosto.
¡Bienvenida!