Sábado 20 de octubre de 2007
Renuncio a someterme a la benevolencia de quien comparte conmigo deberes y derechos con la legitimidad de las urnas. No entro en el juego perverso de quien me impone a su albedrío el qué, el cómo y el cuándo, a cambio de silencio (más o menos complaciente) o de miserables triunfos personales.
Construir el Estado de Derecho fue un árduo trabajo. Dotarnos de las garantías constitucionales que nos acogen fue fruto de la generosidad, del respeto y de la vocación pacificadora de una gran mayoría.
Debatir, reflexionar, acordar y aceptar los principios democráticos en los que se enmarcan nuestras obligaciones y nuestros derechos fue una labor encomiable, no sólo de quienes pensaron y redactaron la Carta Magna, sino de centenares de miles de hombres y mujeres de grandeza admirable que renunciaron a parte de sus creencias para devolverle a España la dignidad que le había sido arrebatada.
La forma es el fondo (afortunadamente), he afirmado en más de una ocasión. Y lo es.
Conculcar los principios de la legalidad establecida, desatender con premeditación las obligaciones que sustentan el sistema democrático o difuminar alevosamente el límite entre la Ley y el libre albedrío, es poner en grave peligro el andamiaje que nos cobija a todos por igual.
Pasar por alto todo esto y defenderlo con la intención -bendita, en ocasiones; e ingenua, en otras- de seguir avanzando pese a todo, es un error de dimensiones incalculables. Para esta generación, y para las que nos sucederán.

Seamos sensatos y actuemos con la valentía que nos concede la democracia. Sin excepciones.






10 comments
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22 Octubre 2007 a 00:15
rocafortreflexiona
Amparo, te agradezco que hagas esta reflexión porque llevo unos cuantos días dándole vueltas a este tema de las formas.
¿Qué son las formas en democracia? ¿Qué valor tienen? El tema me ronda la cabeza por una serie de discusiones que he mantenido recientemente con un vecino de Rocafort y que no vienen al caso. Pero lo cierto es que no es la primera vez que, en mi vida de participación ciudadana y política, me he enfrentado con personas que defienden que las formas no son importantes.
Pondré un ejemplo para que se me entienda mejor. Me viene a la memoria un caso de hace unos seis años: cuando yo vivía en una pedanía de Segorbe y un grupo de mujeres decidimos participar en la asociación de vecinos. Se trataba de una asociación de vecinos donde las votaciones no eran secretas (porque las formas no importaban), donde no se podía presentar ningún papel por escrito (porque eso era demasiado formal), donde no había que pedir cita sino simplemente presentarse (porque lo de pedir cita por los cauces reglamentarios era una formalidad sin importancia).
Al poco tiempo me di cuenta de que la esa insistencia en que las formas no importaban, aunque parecía una actitud inocente revestida de espíritu campechano, era la manera más eficaz de impedir que nada cambiase, era la manera más sutil de imponer la ley de los de siempre, de asegurse que siempre mandarían los que siempre habían mandado, de frenar la innovación y las nuevas propuestas.
Por ésta y otras experiencias he llegado a la conclusión de que negar la importancia de las formas es un mecanismo burdo de control social, porque si las formas, es decir, las normas, los reglamentos no cuentan…. entonces ¿qué queda?. Yo te lo diré: el criterio subjetivo del que ostenta la vara de poder y la complacencia de los que le obedecen, o la impotencia de los que no saben cómo oponerse.
Desde entonces estoy convencida de que la única garantía de democracia, tanto en un ayuntamiento, como en un partido político, como en una asociación de vecinos, como en un centro escolar, etc, etc. Es que existan unos reglamentos de funcionamiento que garanticen los valores sin los cuáles esa organización concreta no puede funcionar.
En el caso de un Ayuntamiento, todo está extraordinariamente regulado portque los padres (y alguna madre…) del derecho administrativo hicieron un esfuerzo ingente, en los albores de la democracia, para dotar a los ciudadanos y ciudadanas de una serie de instrumentos que les permitieran ser libres. Y lo cierto es que sólo desde el cumplimiento de esos procedimientos se puede confiar en que las cosas se harán bien, se harán con todos, se harán para todos.
En realidad, lo más importante que nos trajo la Revolución francesa, y todo el siglo de las Luces, fue ese convencimiento de que tras los procedimientos “formales” estaba la única garantía de los derechos políticos. Sin embargo, como dice una amiga mía muy lúcida, aún hay gente que vive en un tiempo en el que la Revolución francesa no ha sucedido.
Persiste un pensamiento ancestral en contra de los reglamentos, de la ley, de los procedimientos, porque hay una línea muy invisible pero muy potente que divide el mundo en dos tipos de personas: quienes quieren ser ciudadanos y ciudadanas, que estarán siempre del lado del cumplimiento de las formas, y quienes prefieren ser súbditos.
Gracias por ayudarme a pensar. Berta Chulvi
22 Octubre 2007 a 16:35
hermes
Está muy bien reflexionar, pensar bien las cosas, pedir concordia y comprensión. pero en la política ha quedado demostrado que todo vale para alcanzar el poder. Poder mandar y medrar, esto es lo que entienden algunos por democracia.
Lo que nunca alcanzarían como profesionales de cuaqluier carrera u oficio pueden lograrlo en un partido político donde la hipocresía el cepillado de espaldas o de lemeculos simplemente del lidercillo de turno que se arropa en una camarilla donde el “tuerto es el rey” y que los inteligentes y mejor preparados no tienen cabida porque dejarían en evidencia sus escasas capacidades.
Por ello, a los que hay que exigir que cumplan con la Ley, por encima de ideales personales que deben dejar aparcados a su extricto derecho a emitir su voto cuando se les requiera, es a los funcionarios públicos. Ellos que prometen o juran cumplir la Constitución y que están ahí por sus teoricamente méritos de oposición. Ellos, son los que deben vigilar para que las Leyes se cumplan estrictamente en favor de todos los ciudadanos
Ellos que no son votados, sino que son servidores del Estado, es decir de todos.
Sino colaboran en la transparencia de la gestión, ¿podemos quedarnos a la espera de que cambien de actitud? o ¿debemos obligarles a que cumplan con su obligación por los mecanismos que la Ley nos dá?
Reflexionar, si, pero para solucionar y mejorar, no para conformarnos con lo que hay. Si el “Movimiento Nacional” duró casi cuarenta años pero cayó, porque hubo gente que trabajó en favor de una mejor sociedad, ahora que tenemos una democracia no nos vamos a conformar ni dejar pisar.
¡Ánimo!, que podremos desenmascararlos.
22 Octubre 2007 a 18:42
Amparo
De acuerdo Hermes. Pero (resumiendo quizá) el cumplimiento de la legalidad por parte de los funcionarios se cumplimenta con un informe favorable o desfavorable a la propuesta que eleva el político. Un informe que, además, no es vinculante para él, y por lo tanto vuelve a quedar en sus manos la asunción de la responsabilidad en las decisiones que toma.
Pero, ¿qué pasa con los ciudadanos? ¿Qué pasa con los que piensan que la “legalidad” entorpece? ¿Qué pasa con todos aquellos que siguen creyendo que vale la pena quebrar la norma si a cambio, quien la quiebra, puede ofrecerles lo que desean individualmente?
¿Qué pasa con algunos políticos que creen que “la acción” que han prometido a sus votantes se verá compensada si cumplen con los designios del gobernante de turno?
¿Qué hacemos entonces, Hermes?
Hay que debatir de Política y hay que hacer pedagogía política. Todos estamos sujetos a Ley, todos sin excepción.
Los procedimientos, como bien afirma Berta Chulvi, hay que cumplirlos porque eso es precisamente lo que nos garantiza la pervivencia del sistema democrático.
Hay mucha gente, -mucha, Hermes- que sigue creyendo que es mejor “hacer política casera”, aun sabiendo que ello beneficia siempre a quien detenta el poder (el que sea), si a cambio pueden rozar alguno de sus derechos con la “benevolencia” de quien se los administra.
Considero que es un terrible error. Y me gustaría mucho seguir debatiendo sobre todo esto.
22 Octubre 2007 a 19:20
hermes
Quería darte ánimos para el pleno de mañana y creo que no lo he conseguido, con tu razonamiento, quizá influenciado por tu condición de funcionaria, hay algo que no interpreto bien, será por mi corto intelecto y se me escapa. Yo no critico la política casera, yo pretendo desenmascarar a esos que se aprovechan de los ciudadanos, de sus votos y de su buena fé. ¿Dónde está el error? Con otras palabras yo exijo que el que trabaja para el ciudadano cumpla las normas y debemos intentar que las cumplan. A ellos no los han elegido los votos, sino sus facultades, por ello son los primeros que deben cumplirlas.
Es una manera de que el “politico” también se ajuste a cumplir con su cometido de servicio a todos los ciudadanos de su comunidad, no sólo a los que le han votado.
En fin, no malgastes tu tiempo ahora, estoy seguro que el pleno de mañana será un debate mucho más importante y debeis centraros en él
22 Octubre 2007 a 20:10
Luis Santamaria
Yo comprendo lo que dice hermes. Hay funcionarios que cumplen con su obligación, que “funcionan” de acuerdo con la Constitución que han jurado o prometido acatar como norma fundamental del Estado de Derecho. Hay otros que bordean, ningunean é incluso incumplen su cometido, por presiones intolerables y alguna que otra “prebenda” añadida a la nómina, y no se “atreven” a perder privilegios. Sí, es lamentable, pero ocurre con mas frecuencia de lo que pensamos. Yo sí creo que hay que pedir responsabilidades sobre todo a aquellos altos funcionarios que pertenecen a los Cuerpos del Estado y que, precisamente están en las insticuciones como garantia de legalidad, como fedatarios públicos. Esto no es una “república bananera”, no debe serlo.
23 Octubre 2007 a 00:02
Doña Visitación
Efectivamente las formas son el fondo. Pero las formas no son sólo las legales escritas, también hay otras. Paso a narrarlas.
El sábado tuve ocasión, de acercarme a la FORMA hueca, insigne del PP valenciano. El entorno arquitectónico propio del “serà per diners” del Palau de Les Arts y aledaños. Pasaba con el coche al tiempo que pensaba que esas grandes avenidas y lujosos edificios podían ser hasta bonitos si no fuera por lo que sé.
Cualquier persona que lea los periódicos sabe que aunque se alce formalmente majestuoso dicho auditorio tiene su fondo hundido y anegado en agua. Inutilizado, inservible para generar vida cultural alguna porque es un ingente cascarón vacío como la política de sus promotores. Pero eso sí apariencia y envoltorio que no quede.
Apariencia groseramente exhibida, pero que encandila al que no sabe o no le dejan saber a través de la grosera manipulación de la información, la alentada incultura junto a la exaltación de las emociones coelctivas.
Todo ello ha dado muy buenos resultados al poder político que sólo se interesa en realidad por su propio poder económico. La información, la cultura y la educación generan, por definición, ciudadanos críticos que un día pueden desalojar a los que viven instalados en su placidez, insisto económica, sobre todo. Prefieren por lo tanto conformistas votantes que nada exijan y que sólo con la apariencia se conformen.
Todo ello pensaba al tiempo que conducía de regreso hacia Rocafort. Y me acordaba también del cascarón vacío y hueco que tenían montado, a nivel local aquí en la plaza de Esapña el sábado por la mañana.
A lo lejos, parecía, porque sólo parecía, un punto de información o algo similar del Ayuntamiento de Rocafort, según los carteles que colgaban.
Allí perfectamente alineadas encima de una mesa estaban unas cuartillas de colores, para hacer bonito, donde se ofertaban los cursos varios de la Casa de la Cultura rocafortana. Cursos huérfanos, deshilvanados unos de otros, sin proyecto cultural alguno que les de coherencia.
Allí estaban también las ostentosas publicaciones en caro papel “cuché” a todo color de la Generalitat, de cómo reciclar bien todo lo reciclable para convertirse en un disciplinado y ecológico ciudadano.
Allí estaba también un cartelito de un no sé qué foro de participación ciudadana en Rocafort, pero la balbuciente chica que atendía nada sabía sobre el mismo. Pero yo sí, y lo cuento, de momento se ha disuelto la convocatoria prevista para la semana pasada y ya veremos qué sucede con las siguientes.
Otro cartelito exhibía los pasos para crear una empresa. Tenía auténtico interés en recibir esta información, pero nada más había, y nada supieron informarme.
Y ya no sigo, porque había más aparentes papeles, sin vida, sin fondo en una aparente forma de cascaroncito municipal hueco y vacío.
23 Octubre 2007 a 00:21
Curiosa
Por lo que yo vi, la “balbuciente chica” que atendía el puesto era la concejala Ana Llorens.
Lo que no se, porque me fuí enseguida, es si también fue la Policía Municipal a pedir la identificación de dicha concejala y todos los que estaban a su alrededor.
Si alguien sabe algo que me lo diga.
23 Octubre 2007 a 18:08
hermes
Espero impaciente tu reflexión sobre el suspendido pleno de hoy y sobre todo la exposición de Dª Carlota Navarro para negarse a la suspensión.
Creo que el sr. alcalde debe mejorar el servicio de entregas del Ayuntamiento, pues parece que lo están boicoteando desde dentro. No podeis acceder a las documentaciones, de los decretos y encima se considera hábil el domingo. Si señor, confunden el día del Señor, con el día del señor alcalde.
¡Cuánta falta de EDUCACION PARA LA CIUDADANIA necesitan los que se creen que tener la representación de los ciudadanos con mayoría de votos significa manos libres para gobernar como mejor les convenga!
LEGALIDAD Y DEMOCRACIA ¿Eso que és?
28 Octubre 2007 a 21:12
Joaquin Cirac-IU-Caspe
Hola compañera:
Soy militante de IU en Caspe y fui candidato a la alcaldia en las pasadas elecciones sin conseguir representacion. He leido en el Blog del CPC Coalicion de Electores en Caspe tu respuesta a una particiapcion de su portavoz en tu blog.
Y creo necesario aclararte algunos conceptos que son importantes para que te situes en la realidad de Caspe.
El CPC(Compromiso por Caspe) nace en 1999 de la ruptura del Partido Aragones, un partido regionalista de corte conservador, que habia tenido el Gobierno de caspe desde 1995 con 4 concejales apoyado por 2 del PP y uno de Una ASsociacion de vecinos. El Alcalde habia sido Javier sagarra actual lider del CPC que abndono el PAR en aquellos momentos.
Y ese mismo “lider” que no tuvo empacho en goberanar con solo cuatro concejales frente a los seis que tuvo el PSOE en 1995 ahora cuestiona que el PSOE gobierne la Legislatura pasada y esta con cinco concejales y otros apoyos ( en la anterior con el Partido Aragones y Chunta Aragonesista) y en esta con el Partido Aragones. El partido que el abandono en 1999.
Se quejan de que no ls han concedido Delegaciones pero el hecho cierto es que la pasada legislatura no solo el Equipo de Gobierno PSOE-PAR-CHA
ls concedio Delegaciones sino que les “liberó” a su numero dos que es funcionaria municipal.
Y a los pocos meses de legislatura, de repente y sin explicaciones claras, renunciaron a todas sus delegaciones pero no al sueldo “liberador” de su numero 2. Delegaciones que por cierto se habian pasado la legislatura 1999/2003, ganada por mayoria por el PSOE, solicutandolas en todos los Plenos.
El lider de este grupo independiente en 1983 impulso la candidatura del CDS. En la legislatura de 1991/1995 paso en un mes de estar momntando una candidatura de IU a presentarse con el Partido Aragones que, como ya he dicho, abandono en Abril de 1999 para constityur esta Agrupacion de Electores.
No quiero xtenderm mas pero queria aclararte algunas cosas porque aunque tus compañeros de Caspe no sean un “modelo” a seguir y la alcaldesa sea de una mediocridad politica total eso no debe llevar a ver al CPC como lideres de la democracia participativa. Y mucho menos como una solucion. De verdad que no lo son.
Me gusta tu blog. Lo seguire.
Un saludo de un comnpañero de izquierda del bajo Aragon caspe en Aragon
Salud.
28 Octubre 2007 a 21:49
Amparo a Joaquín
Hola Joaquín.
Tu información es reveladora. Gracias.
Esta mañana, después de responder a la portavoz del CPC, mi curiosidad me ha llevado a entrar en la página del ayuntamiento de Caspe para conocer la composición de la corporación.
La cosa está clara: 5 concejales PSOE, 5 concejales CPC, 2 concejales PAR, y 1 PP. Entonces me he preguntado dónde está representada la masa de votantes de la derecha. Y creo que ya lo sé.
De todas maneras, mantengo lo que he dicho: los principios de legalidad atañen a todos (lo digo por la obligación de acatar la sentencia de la que ella habla; aunque es cierto que no conozco en absoluto los pormenores)
Me alegra mucho recibirte en mi blog. Como verás, por aquí la cosa está que arde. Nuestra derecha de todos los días la tenemos entera en el PP; un PP que no entiende el sistema democrático si no es para beneficiarse de él.
Un beso y hasta siempre.
Amparo Sampedro