Sí, tú mismo, tú misma. Estás leyéndome y estamos a solas. No quiero pensar en voz alta, ayúdame.

Lee: el alcalde, desde el 30 de abril hasta el 9 de mayo -parece que por “motivos personales”- , decidió alejarse durante unos días de su actividad como alcalde. A partir del 9 de mayo consta una baja médica que justifica su ausencia, y ayer mismo, 4 de junio, se registró en el ayuntamiento su 5º parte de confirmación de baja por 15 días más.

Sin embargo, Sebastián Bosch asistió el pasado 22 de mayo a la asamblea de la EMSHI (Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos), y hoy, 5 de junio, también.  Por cada asistencia cobra, como mínimo, 425€ (su sueldo como alcalde es a parte: 4.080€/mes)

A mí se me ocurre que este hombre, en un estado de salud frágil en estos momentos -según los partes médicos- que se desplaza a Valencia, con dietas y gastos pagados, que acude a una reunión (que no dura más de 45 minutos) en la que su voto no es imprescindible;  y por la que le pagan cada vez que asiste 425€, está “cargando su suerte” temerariamente (en todos los aspectos)

Ayúdame a escribir la frase final de este “post”. ¿Tú qué opinas?