Martes 29 de noviembre de 2011
Te cuento un secreto: me rindo ante un plato de pechugas de pollo rebozadas.

La madre de Make me enseñó un secreto: las olvido en la nevera anegadas en leche y les alegro la espera a base de todas las especias que puedas imaginarte.
Regreso muy tarde del ayuntamiento, las rescato, espolvoreo la sal, un poco de pimienta y las veo dorarse a fuego lento. Mientras preparo la mesa tarareo alguna canción porque el día de hoy no ha sido peor que el de ayer.
Mi marido me mira y nos dedicamos una sonrisa, trasteamos en la cocina y salvamos juntos a las pechugas. Una copa de vino, un caldo reconstituyente que surje del fondo del congelador y las pechugas en su punto justo.
¡Qué delicioso es vivir!
(Buenas noches)


6 comentarios
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8 diciembre 2011 a 16:26
anagomezgarcia
¿Para cuándo el consejo de participación?¿Qué legitim8idad tiene un vecino experto cuando en otros , sin ir más lejos en Godella, se debaten estos temas en foros democráticos?
8 diciembre 2011 a 21:30
¡Hola, Ana!
Un vecino experto en la materia tiene la legitimidad que le confiere precisamente eso: ser experto en la materia y ser un vecino que se ofreció voluntaria y desinteresadamente a elaborar un documento-borrador. No veo ninguna razón para rechazar su trabajo basado en el estudio pormenorizado de las calles, su anchura, sus problemas y sus circunstancias con los instrumentos de los que dispone por su profesión. Hasta ahí.
Poder contar con un borrador inicial (un documento básico) ha servido para que los concejales que han querido sumarse a las reuniones de trabajo, junto a los técnicos municipales, hayamos analizado las propuestas que contenía, las que cada uno de nostros hemos aportado -modificando sustancialmente en algunos casos las del primer borrador-, y las que los técnicos -desde una perspectiva muy valiosa- aportaban.
¿O es que ese tipo de reuniones no son imprescindibles para elaborar una propuesta conjunta que el Ayuntamiento pueda ofrecer a los vecinos?
El trabajo no ha finalizado, Ana. ¡Ni mucho menos!
Ahora someteremos esa propuesta a consulta y debate de las entidades ciudadanas y, paralelamente, a la opinion de los vecinos. Y estoy segura de que se mejorará con la participación de todos.
El Consejo de Participación requiere unos trámites en los que estamos trabajando (comisión-pleno-publicación-alegaciones-pleno-aprobación. ¡Así funciona el Estado de Derecho!)
Pero mientras ese tema se apruebe definitivamente, hemos de seguir avanzando.
Me pones el ejemplo de Godella, y tienes toda la razón. Pero olvidas que Godella disfruta de una tradición en ese aspecto desde hace más de 10 años. Sin embargo, aquí está todo por hacer…
No te preocupes, Ana. Participarás, opinarás, sugerirás, debatirás y acordarás (si lo deseas). Pero has de comprender que para empezar era necesario mucho más que un papel en blanco.
Gracias por volver.
10 diciembre 2011 a 01:00
Socorro
Quizás las pechugas rebozadas y los problemas de circulación, bien aderezados, sazonados y presentados pueden resultar un plato muy original y apetitoso.
Como no estoy enterada de las últimas innovaciones culinarias, es posible que esté equivocada.
10 diciembre 2011 a 18:25
Auxilio
No sabia yo que las pechugas rebozadas estaban interesadas en la participación ciudadana.
Creo que hay algunas asociaciones dispuestas también a colaborar, democráticamente, en el asunto, cuando se les solicite.
Entre todos conseguiremos un pueblo más habitable y mejor alimentado.
10 diciembre 2011 a 20:47
MARÍA
Dice el dicho: ¿qué tienen que ver las berzas con los capachos?
Digo yo: ¿qué tiene que ver el tráfico con las pechugas?.
Dice Forges: “me lo expliquen”
No es necesaria respuesta.
10 diciembre 2011 a 21:13
Amparo a casi todos...
…es decir, a “Socorro”, “Auxilio” y “MARÍA”:
No es la primera vez que alguien incluye un comentario en una entrada que no corresponde. Pero cuando eso sucede siempre supongo que o bien el interviniente no encuentra el “post” adecuado, o bien solo quiere dejar clara su opinión (o sus dudas, como en este caso) sin reparar demasiado dónde lo hace.
Es cierto que hubiera sido mejor que la interviniente hubiera incluido su comentario en el “post” que existe sobre el asunto, porque de ese modo se registran de manera lógica las opiniones que cada cual aporta a lo que yo escribo.
Las pechugas rebozadas (o empanadas) fue un divertimento personal que decidí permitirme porque me encantan y porque ese día me sentía feliz como una perdiz después de un día agotador.
En cualquier caso, bienvenidas sean las dudas expuestas por Ana y la oportunidad que me brindó para aclararlas.