Jueves 2 de febrero de 2012
Comportamiento imperdonable.
Las razones que mueven a Alejandro Llácer a difamar y a mentir sin en el menor propósito de enmienda deberían obligarlo a reflexionar. ¡Son ya demasiadas veces y afecta seriamente a los intereses generales de los vecinos!
Su osadía conmueve a cualquiera, porque la maldad, en su sentido primario, siempre provoca sentimientos encontrados: estupefacción y lástima.
Y a mí, me conmueve también.
La batalla personal que está librando para deshacerse de su pasado reciente (¡comprensible si se repasan sus 8 años de concejal de Hacienda y 4 de Cultura!) lo sitúa en el campo de la infamia y la mentira más burda para correr un estúpido velo que cubra lo que han sido sus actuaciones (por acción, omisión y colaboración necesaria) a lo largo de demasiados años perdidos para el resto de los vecinos del municipio.
Me conmueve que se vea obligado a escribir y difundir una sarta de insensateces que no hacen sino evidenciar su propia debilidad ante los hechos demostrados.
Un ejemplo, las obras del Cementerio, de las que afirma:
- “que la adjudicación fue a dedo“, cuando la realidad demuestra que se cumplió a rajatabla la Ley de Contratos y el procedimiento fue dirigido por el secretario general y fiscalizado por el interventor municipal que, junto al funcionario Jefe de la Oficina Técnica y yo misma, formamos parte del órgano de contratación.
- “que se pusieron trabas a empresas de Rocafort para que no presentaran ofertas”, cuando la realidad demuestra que fueron invitadas las dos existentes, más la de un vecino cuya empresa radica en Moncada, además de una cuarta, también de fuera del municipio. De las cuatro empresas invitadas, una no presentó propuesta y otra lo hizo para explicar, como así consta en el expediente, que no podía hacer la obra por el precio establecido (es decir, los casi 70.000€ que financia la Diputación de Valencia a través del Plan Provincial 2011)
- “que la empresa adjudicataria es de Gandía”, cuando la realidad demuestra que es de Benaguasil.
- “que se contrataron a vecinos de Rocafort pero se les echó a la calle para que entraran otros de Gandía”, cuando la realidad demuestra que el aparejador que se contrató es del municipio y que el ayuntamiento informó de la oferta de trabajo que la empresa requería para que entrevistara a todas las personas del municipio cuyos perfiles coincidían con sus necesidades. Contrató a tres, y dos de ellos -una vez finalizada la obra- siguen en activo en la misma empresa actualmente.
¿De verdad es necesario que Alejandro Llácer recurra a este tipo de patrañas?… Yo creo que no, pero él sabrá si su comportamiento indigno como responsable público le reporta satisfacciones inconfesables que yo no alcanzo a comprender.
¡Conmovedor!


5 comentarios
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2 febrero 2012 a 23:24
mal chico
ese chico tan estirado contando rollos, si el pueblo sabe su vida de la p…. a la a….. ya no se lo tragan ni los suyos.
3 febrero 2012 a 13:15
Maria.
No habia visto el pleno, no pude acudir en directo. Es inaudito, vergonzoso,y cualquier calificativo me quedaria corta. El PORTAVOZ,patetico y a la señorita Fernandez le aconsejaria no masticara chices durante el pleno pues hace feo y las risitas tambien. Falta de respeto y poca clase Por lo demas, adelante Sra Alcaldesa todo va viento en popa.Un abrazo
3 febrero 2012 a 19:11
enric albiach alfonso
No sé què més es pot afegir sobre l’actitud del Sr. Llácer.en el Ple municipal. Tots els sinònims de l’adjectiu ” vergonyós/a” serien insuficients. Ja el coneguem i no és la primera vegada!
Els veïns que estem en les cadires del públic hem de fer un enorme esforç de control, paciència i mentalització cada vegada que inicia la seua peculiar “creuada” contra l’alcaldessa. Perdre el sentit del ridícul i abandonar les més elementals normes de cortesia i de respecte no és el més apropiat per a fer una oposició crítica o demanar explicacions.
Seria més raonable que la controvèrsia i la disparitat de criteris no foren obstacles per a la cooperació i la col.laboració. Ajudar a eixir el més aviat possible de la crítica situació municipal exigeix de l’oposició alguna cosa més que crits, exageracions, acusacions i fugides.
4 febrero 2012 a 19:27
Miguel Pallardo
Se mueven por el rumor y trasmiten bulos. Difama que algo queda. Esta actitud no es exclusiva de la derecha y es la moneda común de las oposiciones políticas, salvo honrosas excepciones. Cada dia “acongoja” mas entrar en política . El rumor, el indicio, el me imagino y el me barrunto ha sustituido a la prueba y a la inteligencia.
10 febrero 2012 a 18:46
Mª DOLORES PALAU PUCHOL
Los siguientes comentarios que añadimos en este blog, han sido enviados al blog de Alejandro Llacer. Dudamos que lo publique, por lo que queremos mandarlo aquí para que se sepa nuestra opinión tras las declaraciones en LA ROCA sobre nuestra amistad con la Alcaldesa. Somos dos trabajadoras de la Escuela Infantil a las que Alejandro Llacer nos acusa de ser amigas de Amparo Sampedro y por este motivo estar trabajando aquí y no por nuestra valia como profesionales.
“Soy Verónica Ortega Aparicio, con DNI 45632127N. Como ya sabrá, actual trabajadora para el Ayuntamiento de Rocafort en la Escuela Infantil municipal y residente en Vinalesa.
Me dirijo a usted, por alusiones a lo que libremente están divulgando sobre el proceso de selección para mi actual trabajo, con lo que me están desacreditando como profesional de la enseñanza .
Cito textualmente:
“09. Cargarse a tres profesoras de laEscuela Infantil, todas ellas de Roca-fort, para traer a su dos amiguitas deVinalesa”
Me gustaría conocerle personalmente para que sea capaz de demostrarme lo que usted sin ningún conocimiento está diciendo de mí, porque sino no dudaré en tomar medidas legales por injurias y calumnias contra mi persona.
Atentamente, espero una respuesta por su parte.”
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“De nuevo, como trabajadora de la Escuela Infantil municipal de Rocafort y dándome por aludida en lo que ha publicado me pongo en contacto con usted.
Mi nombre es MªDolores Palau Puchol, con DNI 29174608M. Por alusiones solicito que se informe correctamente antes de publicar algo que no es cierto. Yo, para su información, no soy hija de Vinalesa. Vivo en Alfara del Patriarca y considero que además de difamar sobre mi proceso de selección, de 9 a 17 estoy de lunes a viernes en la Escuela Infantil para resolverle cualquier duda y ante todo aclararle ,de ante mano, que ni Verónica Ortega ni yo tenemos ninguna relación personal con la alcaldesa de Rocafort.”