Ya os conté hace un par de días que un grupo de mujeres me había invitado a participar en una cita en el Poli para el sábado 10 de marzo. Durante la semana pasada se celebraban diversos actos con motivo del Día Internacional de la Mujer, y ellas consideraron que la mejor manera de festejar esa fecha era reunirnos y poner sobre la mesa los temas que nos preocupan.

Me impresionó comprobar cómo un grupo de más de 60 mujeres, de edades diferentes, de diversos puntos de origen y de ámbitos laborales y sociales distintos, coincidíamos plenamente en asuntos tan importantes como una visión de la Política más próxima al ciudadano y más abierta a la participación de los colectivos que componen nuestra sociedad.

Porque hablar de Política (así en mayúsculas), es reflexionar sobre el papel que los ciudadanos debemos jugar en la sociedad que estamos construyendo; es manifestar el respeto que merecen nuestras instituciones participando en ellas; es planificar el presente y el futuro a medio plazo del pueblo en el que queremos vivir nosotros ahora, y el que estamos obligados a entregar a nuestros hijos.

Una buena amiga me regaló una frase cuando fui elegida candidata a la alcaldía por la asamblea del PSPV-PSOE de Rocafort. La frase decía:

Un pueblo semeja una colonia de corales.

Un pueblo tiene un sistema nervioso, y una cabeza y espaldas y pies.

Un pueblo es algo distinto de todos los demás pueblos, de modo que no hay dos pueblos iguales.

Y un pueblo tiene una emoción […] (La Perla. J.Steinbeck)

Lo que el sábado pasado pude sentir es la emoción de una parte de mi pueblo; de mujeres de mi pueblo. Y mi satisfacción fue comprobar que todas formábamos parte del mismo Rocafort que merecemos y deseamos.

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