Viernes 28 de diciembre de 2007

La comisión de Hacienda se ha reunido esta mañana para dar “carpetazo” al asunto del Trola-Bús; o lo que es lo mismo: para acabar de vestir al “muerto” que el PP lleva arrastrando desde las pasadas elecciones municipales.

Si a principios de julio pretendieron saltarse a la torera el procedimiento, y contratar directamente el servicio para poder “cubrir” los gastos que le supuso a la empresa el sacar a la calle un autobús rotulado en vísperas del 27 de mayo, hoy han finiquitado el asunto firmando con la Generalitat un acuerdo por el que el Ayuntamiento se hará cargo del déficit que pueda acarrear reforzar la línea 131 (Empalme-Sta. Bárbara), sin saber ni siquiera a cuánto podrá elevarse.

Tanto es así, que el Ayuntamiento ha decidido contratar con la empresa que presta ese mismo servicio sin haber valorado las necesidades reales que los vecinos de Rocafort podamos tener. A pesar de nuestras reiteradas peticiones, tanto en el pleno que se celebró el 31 de julio, como hoy mismo, el PP ha rechazado nuestra propuesta de revisar el itinerario para incluir en él paradas en el Centro de Especialidades de Burjassot, en los institutos de enseñanza secundaria, y en otros puntos de los cascos urbanos de los municipios colindantes.

El servicio pues, queda reducido al trayecto Urbanización Santa Bárbara-Estación del Metro de Rocafort (con parada en el EPLA y en el colegio DOMUS), con un coste anual para el Ayuntamiento de 79.000€

Lo hemos repetido hasta la saciedad: Rocafort no necesita un servicio municipal de transporte de viajeros que se limite a satisfacer el trayecto mencionado, lo que necesitamos es un servicio inter-municipal que conecte los diferentes núcleos urbanos de nuestro municipio tanto con la estación del metro de aquí, como con otros puntos de visita frecuente de los vecinos de Rocafort en los pueblos cercanos (Centro de Especialidades de Burjassot, campus de Burjassot, estación del Metro de Massarrojos, centro de Godella, etc. etc.)

Lo que se ha logrado no es otra cosa que facilitar el transporte a las personas que se desplazan entre la estación del metro y las urbanizaciones de la zona norte del municipio, y viceversa.

La salida del primer autobús se registrará a las 07,20h. desde la estación del metro, dirección Santa Bárbara. Y las personas de Rocafort que deban coger cualquier metro con destino a Valencia con salida entre las 07,00h y las 8h para acudir a sus tareas, no podrán beneficiarse del servicio.

Confieso que desconozco cuántos usuarios se decidirán por subirse al autobús en la plaza de España, o en el tramo de Ausiàs March, pagar el precio del billete -que áun no se ha decidido-, y tardar 15 minutos en llegar hasta el Metro; pero estoy segura de que el PP se siente muy satisfecho de haber sacado adelante su proyecto.

Un proyecto que casi me atrevería a calificar de “muy personal” de la propia Carla Navarro, después de escuchar sus acaloradas intervenciones en la comisión de esta mañana. Aunque ella se empeñe en negar lo evidente, y tiña de falsedades -por error u omisión- sus argumentos, su verborrea no resiste la comparación con la realidad:

1. El autobús no contempla las verdaderas necesidades de la mayoría de los vecinos (sólo un ejemplo: quienes hayan de coger un metro a primera hora de la mañana, y quienes regresen después de su jornada laboral, a partir de las 19.30h, no se verán beneficiados)

2. La prestación de este servicio de transporte de viajeros que hoy ha aprobado el PP, encaja a la perfección con las necesidades que hasta ahora está cubriendo una empresa privada y que facilita el traslado de las trabajadoras domésticas desde el metro hasta las urbanizaciones de la zona norte.

Rocafort ha perdido el autobús que necesita, se pongan como se pongan.

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