21 de abril de 2008, lunes

Mi muleta y yo preferimos ignorarnos, de momento. Ella marca el ritmo, y yo me limito a obedecerla. Camino con torpeza, y el tiempo que tardo en recorrer la calle Bonavista me da para cultivar las relaciones ciudadanas.

Me dicen que alguien anda susurrando por ahí que no hay subvenciones para las asociaciones, “y que el PSOE tiene la culpa”. Me gusta ir de cara y aclaro a quien me escucha que eso es una patraña. Otra más.

No hay subvenciones PORQUE EL PRESUPUESTO DE 2008 AÚN NO HA SIDO PRESENTADO POR EL EQUIPO DE GOBIERNO. Así de claro, y así de simple.

A estas alturas, en el último tramo del mes de abril, aún no conocemos cuál será el presupuesto de 2008 que debería haber pasado por el pleno antes del 31 de diciembre de 2007.

Lo exijimos en diciembre, y la respuesta fue una sonrisa. Lo pedimos en en el pleno de febrero, y Alejandro Llácer nos aseguró que a finales de ese mes ya estaría. Lo volvimos a pedir en marzo, y nos prometió que antes de Fallas lo traería. Lo reclamamos en la comisión que se celebró el 28 de marzo, y allí logré arrancarle el compromiso de que tendríamos un plazo razonable para estudiarlo; pero en la misma reunión Carlota Navarro interrumpió tan loable gesto con un “ni pensarlo, lo tendréis con los plazos mínimos que marca la ley, que son 48 horas antes de la comisión” (así es ella). Llácer no supo ponerse en su sitio, y acató la orden de su jefa. Ni siquiera fue capaz de rebatirla, indicándole que la ley no establece un mínimo de 48 horas, sino de dos días hábiles (así es él)

Unos días después, durante el pleno del 7 de abril, volví a reclamarle el presupuesto: esta vez ni siquiera se atrevió a contestar.

Que quede claro: el PP aún no ha presentado el presupuesto municipal para 2008.  O sea, que si su inoperancia y su vagancia pretenden esconderlas con mentiras y otras artimañas, lo tienen difícil.

Ni existe ya una pollería en la calle Bonavista -sino una finca protagonista de una irregularidad urbanística- para dar pábulo a tanto infundio; ni los vecinos de Rocafort están dispuestos a seguir tragando con lo que durante tantos años sirvió al PP para labrarse su poder: la falsedad malintencionada de los rumores que lanzan.