8 de mayo de 2009, viernes

Ni yo misma hubiera imaginado cuando abrí este blog, que acabaría siendo el objetivo a abatir.

Lo que pienso, lo que aborrezco, lo que defiendo, lo que admiro, lo que deseo; lo que creo, lo que me quita el sueño o lo que me lo provoca; lo que veo, lo que escucho, lo que dicen, lo que digo… Eso es mi blog.

Reflexionar, hablar, informar, discrepar, coincidir, divulgar, observar, describir, relatar, apostar, opinar, sonreír, analizar, defender, aclarar, expresar… Ahí están los verbos que comparto con quienes intervienen.

¿Quién podría oponerse a que este espacio siga abierto?