25 de mayo de 2009, lunes

Gracias, gracias, gracias.

La intervención de Jaime Mayor Oreja esta noche en el cara a cara que ha mantenido con el cabeza de lista del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, ha estado exenta de envoltorios “pseudo-liberales”

Se agradece mucho que el candidato del PP se presente tal y como es él mismo, y el partido al que representa. Y se agradece no tener que escuchar cantos de sirena, sino oír el discurso ultra-conservador que de verdad comparten muchos -demasiados, lamentablemente- de los líderes (y de la tropa) de la derecha actual en España.

Familia Única, modelo Único, pensamiento Único. Único discurso, Única salida. Uno. Uno. España Una, Grande y Libre (de los agentes distorsionadores de los valores Únicos)

Nada de recursos teatrales, ni de efectos especiales: a lo hecho, pecho. Los valores tradicionalistas (que no tradicionales) de la España de “charanga y pandereta” que con tanto acierto describió Antonio Machado, expuestos sin ambages en el año 9º del siglo XXI y enmedio de una crisis financiera, económica y social que está desmontando las viejas recetas del neo-capitalismo furibundo de  Milton Freedman.

Un programa Único muy clarificador: ausente de espríritu conciliador, bravucón en aspectos incuestionables de la ideología ultra-conservadora y ultra-católica, e inamovible en los principios del ultra-liberalismo económico.

A saber:

Control sobre el mercado: nada

Control sobre la especulación y los especuladores: nada

Control sobre el suelo y las consecuencias de su liberalización total en la pérdida de calidad de vida: nada

Control de los efectos del cambio climático: nada

Control sobre la responsabilidad social compartida: nada

Control sobre la vida privada de las personas: absoluto

Control sobre la libertades individuales y públicas: absoluto

La ley divina, al Código Penal.

¡Uf, qué alivio. Mil gracias, D. Jaime!