13 de julio de 2009, lunes

No es un error. He sido devuelta  al pan nuestro de cada día; o sea, a casa, al trabajo, a los horarios, a los papeles, al móvil, al fijo, al skype, al word…

Pilotaré los diversos aterrizajes a la vida diaria que he programado hasta septiembre, con extrema cautela. Por ti, y por mí. Para que iniciemos juntos un otoño preñadito de buenos augurios.