25 de julio de 2009, sábado

Los miembros del gobierno valenciano, y del PP que los sutenta, llevan meses canturreándolo: “don’t worry, we’re happy!!”

Nada de lo que está sucediendo durante este año “horribilis” de las instituciones valencianas, y, por tanto, de los ciudadanos y ciudadanas que vivimos aquí, parece afectarles más allá del trabajo que les supone multiplicar las convocatorias de actos de “adhesión inquebrantable” para entonar juntos la misma cantinela: “don’t worry, we’re happy. O yeah!!!!

Ayer mismo, las autoridades educativas, cuando leyeron la sentencia del TSJ que anula la Orden dictada por la Conselleria de Educación acerca de la impartición “made in Comunidad Valenciana” de la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC), debieron reunirse para aclarar la voz.

Ahí es nada. La Generalitat  (Conselleria de Educación: Alejandro Font de Mora, Concha Gómez…) ha invertido un curso entero de la vida formativa de los alumnos valencianos en hacer oposición al Gobierno de España. No ha dudado en dilapidar esfuerzos del profesorado, del alumnado, de las AMPA’s, y del resto de los sectores de la comunidad Educativa, para “politiquear” a su antojo.

Ya véis, ahora resulta que el TSJ ha fallado: “no, you can’t”. Y el sr. Font de Mora no debería resolver el estrepitoso fracaso de la implantación de un caprichoso, con un fácil “don’t worry”; porque por mucho que se empeñe él, y el resto del gobierno valenciano en silbarnos al oído que ellos -pese a todo, y pese a todos- siguen siendo “happy”, lo que se llevan entre manos, es, ni más ni menos, la gestión de nuestro bienestar y la administración de nuestros recursos.

Sr. Font de Mora, “go home, please!”.