16 de enero de 2010, sábado

Cuando este “post” salga, probablemente el obispo de San Sebastián, Monseñor Munilla, haya negado hasta tres veces que lo que declaró ante los micrófonos de la SER en la tarde del jueves, lo hubiera dicho él.

No importa. Cualquier ejercicio de auto-inmolación que se haya impuesto durante las últimas 48 horas no corrije su escala de valores.

Afirmó el obispo:  “Existen males mayores que los que esos pobres de Haití están sufriendo estos días. También deberíamos llorar por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de vida. […] Quizás es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes también están sufriendo”