27 de enero de 2010, miércoles

Así, textualmente, lo ha reconocido en varias ocasiones el concejal Llácer, en el transcurso de la comisión de Urbanismo, Medio Ambiente, Bienestar Social, Nuestros Mayores, Educación y Seguridad Ciudadana, que se ha celebrado esta mañana.

 Comprendo a Llácer:  este hombre ya no puede más. Ni cuenta con la capacidad de cinismo de su compañera de bancada, Carla Navarro; ni goza de la confianza de Sebastián Bosch.  Ambos, sujetos imprescindibles para lograr sus aspiraciones.

 Bailar al son de uno y de la otra, le está resultando un esfuerzo extenuante. La carrera que ha emprendido -legítima, por otra parte-, le provoca una desazón insufrible que, además, debe compaginar con sus responsabilidades al frente de las áreas que él mismo ha colaborado activamente en desacreditar: Hacienda y Cultura.

 ¡Tanto por tan poco!

 Cuando esta mañana se ha dirigido a Pilar para espetarle encolerizado, hasta en tres ocasiones: “¡eres insoportable!”, he comprendido que no era un insulto, sino la expresión dolida de su propia incompetencia. Hasta hubiera podido conmoverme a la ternura, sino fuera porque su incapacidad y la de sus compañeros, está conduciendo a este Ayuntamiento al esperpento

Es cierto que Pilar Núñez es insoportable para quienes no tienen respuesta a sus contundentes conclusiones. Y es insoportable para quienes, balbucientes, no logran armar argumentos solventes que contradigan lo que es evidente.

Hoy ha sido evidente que el plazo para presentar las actuaciones que el Ayuntamiento podrá financiar con los 700.000€ que el Gobierno de España ofrece a “toca teja”, en el Plan-E2010, finaliza el 4 de febrero y no hay nada preparado.

Hoy ha sido evidente que la gestión del Plan-E2009, es desastrosa:

  1. El plazo para acabar las obras, finalizó el 31 de diciembre. 
  2. El 29 de noviembre, la empresa presentó el programa para ejecutarlas hasta el 15 de febrero (¡!)
  3. El 9 de diciembre, el arquitecto emitió un informe dando por buena la programación  (¡!)
  4. Días más tarde, el alcalde, sin ampararse a nada ni a nadie, firmó por su cuenta la autorización de la prórroga (¡!)
  5. A mediados de diciembre, el alcalde solicitó al Ministerio una prórroga hasta el 30 de junio (¡!)

¿Cómo es posible que el alcalde acepte una programación de obras el 29 de noviembre, si las actuaciones comenzaron el 3 de agosto? ¿A quién le cabe en la cabeza que el alcalde pierda un tiempo precioso para asegurar desde el principio que las obras se jecutarían en el plazo al que le obligaba el Gobierno? ¿Cómo es posible que haya arriesgado el 30% de la subvención que resta? ¿Y si el Ministerio no hubiera prorrogado el plazo? 

Hoy ha sido evidente que el Centro de Día es un lastre económico vergonzoso: ninguna empresa se ha presentado para gestionar el Centro. Hay que empezar de nuevo el proceso.

Hoy ha sido evidente que la Generalitat no ha concedido ni un solo euro para las obras del Plan-ConFianza.  A pesar de eso, el Ayuntamiento ya ha contratado alguna de ellas.

¿Quién puede soportar la constatación diaria de su irresponsabilidad?

 Con este panorama, resultarle insoportable al trío Llácer & Navarro & Bosch, es una buena señal. 

 

 

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