2 de marzo de 2010. Martes

El kiosko de la plaza de España  y el Bar del Polideportivo cerrarán al público el próximo fin de semana.

Los usuarios se preguntarán por qué, y yo voy a exponer aquí los hechos que han desembocado en una nueva insensatez cometida por el equipo de gobierno local.

  1. El contrato que mantenía el Ayuntamiento con las empresas que explotan el kiosko plaza de España y el bar del Poli, expiró hace tres años (¡3 años!)
  2. En aquel momento, faltaban pocos meses para la fecha de las elecciones municipales (27 de mayo de 2007); presumiblemente, el equipo de gobierno local había asegurado a personas diferentes que les concedería la explotación del kiosko de la plaza y/o el bar del polideportivo
  3. El presunto compromiso que adquirieron con algunas personas, les obligó a “dejar sobre la mesa” el asunto, hasta pasada la convocotoria electoral, porque era imposible satisfacer a todos.
  4. Una vez ganadas las elecciones, y considerando que todavía quedaban cuatro años más para las siguientes, olvidaron el tema en lugar de ponerse manos a la obra y resolverlo.
  5. Durante todo este tiempo, el Ayuntamiento ha dejado de ingresar el canon que, tanto el kiosko como el bar, debían pagar.
  6. Las empresas que hasta hoy han estado explotando ambos espacios, han intentando satisfacer su deuda con el Ayuntamiento. Se han personado allí, han intentado mantener entrevistas con el alcalde, y han declarado en infinidad de ocasiones su voluntad de pagar. En algún caso, han recibido explicaciones contradictorias y justificaciones encaminadas a sacudirse de encima cualquier responsabilidad.
  7. El hecho de que no exista ningún contrato que regule la relación entre las empresas y el Ayuntamiento, impide que éstas puedan hacer efectivo el pago.
  8. En nuestro caso, advertimos en diversas ocasiones de la situación anómala en la que se encontraba el Ayuntamiento por una parte -al no estar ingresando un dinero al que tiene derecho por el uso privativo de espacios públicos- ; y por otra, la de las empresas que mantienen esos servicios con trabajadores en condiciones laborales impecables, pero que, sin embargo, no están acogidas a ningún contrato con el Ayuntamiento
  9. La respuesta que hemos obtenido durante todo este tiempo, de boca del concejal de Hacienda, Llácer, (sin entrar a valorar su tono) ha sido siempre la misma: “lo haremos, lo haremos …nosotros siempre hacemos bien las cosas”
  10. La Intervención municipal advirtió por escrito al equipo de gobierno de la ilegalidad en la que se estaba incurriendo. Eso, no les provocó más intranquilidad que cualquier otro de los casos que el interventor informa desfavorablemente con frecuencia.
  11. A lo largo de 2009, y a tenor del discurso victimista -y falso- del concejal Llácer, que achacaba la penosa situación presupuestaria del Ayuntamiento a la falta de recursos económicos por la “crisis mundial”, (sin dignarse a considerar que la bajada espectacular de los ingresos municipales se debía al reventón inmobiliario provocado por la política urbanística que ellos aplican, y al despilfarro en el gasto corriente), le recordé, como un ejemplo más de su irresponsable gestión, que el Ayuntamiento llevaba sin ingresar ni un solo euro desde 2007, del canon del kiosko de la plaza de España y del Bar del Poli
  12. En las alegaciones que presentamos el 1 de diciembre de 2009, a la Cuenta General de 2008, entre otras, volvimos a poner de manifiesto lo mismo que el interventor llevaba afirmando durante mucho tiempo: la necesidad de resolver de una vez la anómala situación en la que se encontraban el kiosko y el bar del Poli
  13. Pasado más de un mes, y sin noticias sobre nuestras alegaciones, presentamos ante la Sindicatura de Cuentas el mismo documento de 21 páginas que habíamos presentado en el Ayuntamiento el 1 de diciembre de 2009.
  14. Eso les molestó, y mucho. Porque mientras las denuncias se mantienen en el municipio, no les importa: se consideran capaces de reconducir la opinión pública a su modo. Sin embargo, cuando una institución superior les advierte que va a fiscalizar su actividad, tiemblan.
  15. A los pocos días de conocer que la Sindicatura de Cuentas tenía en su poder nuestras alegaciones, tomaron la decisión: ¡el kioko de la plaza de España y el Bar del Poli se cierran y punto!

Han tomado esa decisión sin trabajar: no han preparado antes un pliego de condiciones para promover una nueva concesión.

Han tomado esa decisión sin hablar: no se han dirigido a las empresas actuales para informarles de la situación, y han sido incapaces de negociar una solución razonable hasta que la nueva adjudicación esté lista.

Han tomado esa decisión sin pensar en los vecinos: nos quedamos sin servicio en los únicos espacios al aire libre que más disfrutamos.

Han tomado esa decisión sin pensar en los trabajadores: al no existir una nueva empresa que se haga cargo de ellos, se quedan al aire (¿o eso sí que está pensado?)

Han tomado esa decisión como suelen hacerlo todo: convencidos de que la mayoría absoluta de la que gozan les permite actuar como kamikaces contra el interés público.

¡Tremendo!

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