1 de abril de 2010. Jueves (Santo)

¡Ha saltado la liebre!

Hoy jueves, ya podréis leer en diversos periódicos las declaraciones del concejal Llácer sobre sus verdaderas intenciones acerca de la no-devolución del IBI 2004.

Lo que ya anuncié aquí mismo el 5 de marzo, se hará público. ¡Ya era hora! Las cosas claras cuanto antes.

Sin duda, la Pregunta formulada por mi compañero Luís Linares durante el pleno de ayer, ha obligado al gobierno local a salir a la calle -muy a su pesar- e intentar convencer a los vecinos de que no cumplirán con su compromiso escrito; aquel que dice, y firma el propio Llácer: “devolveremos el IBI de 2004, a pesar de que la sentencia del Supremo no obliga a ello”, y que todavía puede verse en diversos lugares.

Todos sabemos que no hay ninguna ley, ni principio jurídico alguno, que impida rectificar los errores cometidos. Y mucho menos si esos errores han sido voluntarios -fruto de la prepotencia-, costeados con dinero público, y sancionados como tales por sentencias judiciales.

Algunos concejales del PP, en su íntimo espacio de reflexión, saben que reconocer su equivocación y proponer una reducción en el IBI de 2010 para resarcir a los vecinos de su cabezonería, les saldría a cuenta. Y esa “cuenta” a la que me refiero, tiene que ver con la ética y con el compromiso público.

Hoy leeréis en algunos periódicos afirmaciones sorpredentes que cargan al Derecho con la responsabilidad de no poder cumplir con las leyes; y leeréis otras que pretenden arrogarse la Verdad por el simple hecho de haber ganado unas elecciones.

Si tenéis suerte, caerá en vuestras manos la entrevista que ha concedido el alcalde a un periódico mensual nuevo.

Tranquilidad, mucha tranquilidad y paciencia. Hoy es Jueves Santo.

Por mi parte, nada más que añadir.