3 de agosto de 2010. Martes

Hay preguntas de las que no espero respuesta; pero he de seguir formulándolas, para que quienes deben recapacitar sobres sus decisiones recuerden que hay valores que la mayoría de los ciudadanos seguimos defendiendo.

La comisión de Hacienda de hoy ha sido peor de lo que suponía, porque la realidad es terca; y el pleno extraordinario del viernes 6 de agosto, que se celebrará a las 10 de la mañana, me temo que también superará lo previsible.

Acerca de la martingala organizada con “agostidad” y alevosía, el Secretario de la Corporación se ha pronunciado con un informe que retuerce aún más la cosa: a pesar de que con su firma avaló que en la comisión de hoy, en el primer punto del Orden del Día, debía aprobarse “declarar hábil la primera semana de agosto para celebrar sesiones”, para que el pleno del viernes 6 de agosto lo aprobara con carácter retroactivo (ya que es el único órgano que puede revocar sus propios acuerdos); a pesar de que añadió a cada una de las propuestas que hoy se presentaban, la coletilla “todo ello condicionado a la declaración de la primera semana del mes de agosto de 2010 como hábil”; hoy, con su firma también, se desdice de lo anterior, y considera irrelevante que no se cumpla un acuerdo plenario (adoptado en sesión del 29-06-07), porque el alcalde puede convocar sesiones extraordinarias cuando lo considere oportuno.

A mí, personalmente, este tipo de componendas me parecen insostenibles. Pero seguro que el Secretario (funcionario con Habilitación estatal que acaba de lograr plaza fija en el ayuntamiento como Vicesecretario de la Corporación), tiene razones que pueden justificar que su opinión “jurídica” haya sido una, y su contraria, en un par de días.

Por mi parte, nada más al respecto.

Los asuntos extraordinarios que hoy se han despachado, para que el pleno los debata urgentemente el viernes 6 de agosto, tienen de “extraordinario” el funcionamiento a-normal del propio Ayuntamiento. Ni más, ni menos.

  • Aprobar el acta de la sesión que se celebró el 11 de mayo de 2009, que, a su vez, incluye las observaciones al acta de otra sesión celebrada el 28 de julio de 2008, no es extraordinario; es una práctica común de este gobierno municipal que dificulta seriamente el seguimiento de los acuerdos adoptados, y que no garantiza que ese documento -el acta- refleje lo sucedido. ¿Es extraordinario? No, es anormal.

 

  • Que en julio ya no se haya podido pagar la Seguridad Social de los empleados municipales, no es extraordinario; porque el Interventor lleva denunciando, desde el mes de febrero, que no existe dinero suficiente para hacer frente al gasto que supone cada uno de los contratos laborales que el alcalde firma por su cuenta y riesgo; y que su concejal de Hacienda tan bien conoce.

No haber actuado a tiempo, nos va a suponer a todos tener que pagar gastos de demora a la Seguridad Social (igual que en 2007, igual que en 2008, igual que en 2009) ¿Es extraordinario? No, es anormal.

  • Que el 31 de julio de 2010 el presupuesto municipal no esté aprobado, no es extraordinario; porque ya en los ejercicios de 2008 y de  2009, los presupuestos no llegaron al pleno hasta mediados de año; a pesar de que la obligación del alcalde y de su concejal de Hacienda es presentar ese documento antes del 31 de diciembre de 2009.  ¿Es extraordinario? No, es anormal.

El presupuesto de 2010, firmado por el concejal de Hacienda el 23 de junio,  ha dormido en una carpeta mientras los 7 concejales que gobiernan el municipio libraban entre ellos batallas personales y partidistas. Ni siquiera eso es extraordinario, sino anormal; porque supeditar decisiones que afectan a todo el municipio, a intereses privados, no es un comportamiento leal.

El presupuesto contiene diversos errores y elocuentes chapuzas que pretenden escamotear una gestión urbanística, económica y de servicios, que raya el delirio. El informe del Interventor no permite dudas al respecto.

Una perla: En el supuesto de baja por enfermedad o por accidente, en el caso de los miembros de la Corporación con dedicación exclusiva (alcalde), y con dedicación parcial (Javier Almela, Aliaga, Llácer, Ana Llorens, y Jesús F. Quiñonero), el Ayuntamiento les complementará las prestaciones de la Seguridad Social hasta el 100% del salario que les correspondería estando de alta.

Ningún empleado municipal disfruta de esa ventaja.

Entonces, he mirado a cada uno de los concejales del PP presentes en la comisión: el alcalde, Llácer, Carla Navarro, Quiñonero, y Ana Llorens (cuya baja por maternidad está próxima), y les he preguntado: ¿Alguno de vosotros podéis darme una justificación honesta?

Silencio.

Ha habido más perlas, tantas como necesita el collar que están componiendo y con el que pretenden rodearnos el cuello a todos los vecinos.

El viernes, a las 10 de la mañana, pleno extraordinario.