21 de agosto de 2010. Sábado

No, no hacía falta.

Óscar Monedero, presidente de la urbanización Santa Bárbara, tuvo el honor de abrir anoche las Fiestas Mayores.

La elección del Pregonero -de éste o de cualquier otro- explica la intención que se impone en una decisión como ésa. Seamos sinceros: la designación del presidente de la urbanización Santa Bárbara vaticinaba el Pregón que escuchamos.

Su discurso, aunque trufado de buenas intenciones en algunos pasajes, acabó convirtiéndose en un alegato político a favor del alcalde y de su equipo. Una lástima, porque ésta hubiera sido una magnífica oportunidad para que el presidente de la urbanización más poderosa del municipio desarrollara su alocución por otros caminos que es necesario explorar para que todos los ciudadanos de Rocafort, y digo todos, participemos de los sentimientos que nos unen como vecinos de un mismo pueblo.

Para alegatos, ya contábamos con el discurso que el alcalde se traía escrito y que había trasladado a los medios de comunicación antes de leerlo en la plaza Mayor. Escucharlo me estremeció: este hombre sigue basando su valía en el ADN, el pedigree que atestigua su lugar de nacimiento y el de sus antepasados. ¡Conmovedor!

Del resto de su intervención, destaco lo que él calificó como su “apuesta personal”: la construcción de la nueva Escuela Infantil Municipal. Una apuesta de la que olvidó mencionar que está siendo financiada íntegramente por el Gobierno de España, y que no supondrá ningún quebradero de cabeza para el presupuesto municipal, porque a estas alturas ya ha sido ingresado el 70% del coste total de la obra.

Si sigo, me pierdo; porque si hay que creerse el último año del Rocafort que él detalló anoche, la Casa de Cultura ha sido un centro de actividad arrolladora y de innovación. La obra del Centro de Día finalizó antesdeayer; y la ampliación del Centro de Salud es una actuación preventiva. En el Rocafort del alcalde y de su equipo, en este último año, se ha programado Ferias de Libros, Semanade la Mujer, e infinidad de actos, conciertos, y citas deportivas. Además, las obras del Casino debieron empezar hace un par de meses porque ahora ya va a acometerse no sé cuántas fases …

Puestos a reflexionar sobre el Rocafort que no existe, habremos de echar cuentas del dinero público invertido en los caminos de la huerta, porque o Rocafort cuenta con más kilómetros de esos caminos que costa hay en la Comunidad Valenciana, o el grosor del asfalto de esos caminos ya no nos permitiría otear el horizonte.

Lo dicho, no hacía falta emponzoñar el ánimo del poco público que asistió anoche al inicio dels Fiestas.

Afortunadamente, un espléndido castillo de fuegos artificiales y las preciosas voces del grupo “La Zarzuela”, disolvieron tantas impertinencias.

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