12 de septiembre de 2010. Domingo

Hoy he leído la prensa escrita de otro modo.

Me he ahorrado las conversaciones telefónicas que destapan más adjudicaciones fraudulentas; he pasado por encima de cualquier noticia que, leyendo entre líneas, incluyera las expresiones ‘juzgado’, ‘testaferro’, ‘código ético’, ‘dimisión’, ‘Fabra’,  y ‘y tu más’ …

Así, he sentido la emoción de saber que nuestros DNI y nuestras tarjetas bancarias disfrutan de la misma proporción áurea que los sabios griegos estamparon en el Partenón; o que las matemáticas forman parte de la vida si miro el Miguelete de otra manera.

He encontrado nuevas emociones dignas de ser registradas en la memoria para cuando el otoño nos meta de un zarpazo en la boca del invierno. Así, cuando tenga que hacer uso de la tarjeta de crédito miraré con arrobo a quien se la entregue para que repare en que su proporción áurea no merece un recargo de intereses del 25%; o cuando pasee por las proximidades del Palau de la Generalitat, fijaré la vista en el Miguelete y evitaré que me duelan las carnes echando cuentas de los más de 30.ooo millones de deudas que tiene contraídos nuestro gobierno autonómico y que, según el Conseller de la cosa, son motivo de orgullo.

Así son las cosas cuando se lee la prensa de otro modo, a la orilla del mar un espléndido domingo de septiembre.

Pero siempre hay alguien dispuesto a robarnos tanta placidez curativa, porque escribe justo lo que pensamos aunque nos hayamos empeñado en un ejercicio de olvido momentáneo. Hoy ha sido el periodista J.J. Pérez Benlloch, en su artículo de opinión del diario El País.

Ni que decir tiene que también emociona compartir las certezas; aunque solo sea para combatir lo que significan.

¡Feliz semana!