3 de diciembre de 2010. Viernes

Las andanzas que protagonizan diversos cargos públicos, también nos efectan directamente.

Las más recientes, han salido a relucir a propósito de la deuda de más de 16 MILLONES DE EUROS que una empresa pública valenciana, EMSHI (Empresa Metropolitana de Servicios Hidráulicos), tendrá que asumir tras la liquidación de otra creada ex-profeso para la gestión de la depuradora de Pinedo.

Generalmente, los ciudadanos pasamos de puntillas por encima de este tipo de noticias porque entendemos que nada de lo que continen tendrá un efecto directo sobre nosotros. Y nos equivocamos.

En este caso, el agujero económico de EMARSA, la empresa que se creó para la gestión de la depuradora de Pinedo, y que ahora ha entrado en proceso de liquidación tras saltar a las portadas de todos los medios de comunicación la sinvergonzonería con la que sus gestores acumularon deudas millonarias (facturas por servicios no prestados, por infraestructuras no hechas; reiterada contratación a otras empresas, sin ajustarse a las leyes, regalos, viajes de vacaciones, etc.), nos afecta. Porque, si nada lo impide, esa deuda, valorada de momento en más de 16 MILLONES de euros, la saldaremos los vecinos que vivimos en los municipios del área Metropolitana. Rocafort, entre ellos.

El pasado martes debía haberse celebrado el pleno ordinario; y en esa sesión, convocada para 24 horas después de que se celebrara ´la asamblea general de la EMSHI a la que acudió el alcalde, Sebastián Bosch,  los concejales socialistas íbamos a presentar una Moción al respecto, para que él, como representante de Rocafort en esa empresa explicara la situación, y para que el pleno adoptara los acuerdos imprescindibles para corregir una situación tan anómala como perjudicial también para los vecinos de aquí.

No tuvimos la oportunidad, pero en el Registro de Entrada consta, con fecha 30 de noviembre, el documento que deberá incluirse en el Orden del Día del pleno que sustituya al que no se celebró: