Miércoles. 12 de enero de 2011

La isla de contenedores que el ayuntamiento pretende instalar en la calle Barón de Terrateig, augura otro problema (de hecho, ya lo es).

El proyecto redactado para las obras, entre otras, de la plaza de San Sebastián, contemplaba esa isla de contenedores en la misma plaza; eso supuso una excavación (que pagamos), y un encofrado (que pagamos). La improvisación de la que hace gala el gobierno local provocó la queja de los vecinos, y supuso que la zona destinada a los contenedores se cubriera (y lo pagamos), y una modificación sobre la marcha (que también pagamos).

Tiempo después, en la calle Barón de Terrateig comenzó otra excavación (que pagamos), otro encofrado (que pagamos), y la instalación de cinco contenedores (que pagamos). Y eso, además de la redacción del proyecto correspondiente (que también pagamos)

En un municipio como el nuestro, pequeño (6.600 habitantes) y tranquilo, destinamos más de 100.000€ anuales a los salarios de los concejales del equipo de gobierno; unos 3.800€/mes, para que el alcalde se dedique exclusivamente a gestionar los intereses municipales, y unos 890€/mes para que los concejales con responsabilidades de gobierno trabajen cuatro horas (¡4 horas!) diarias en sus menesteres públicos.

Ninguno de ellos, ¡ninguno!, advirtió que instalar una isla de contenedores en la calle Barón de Terrateig (en el acceso a una vivienda), iba a suponer un grave problema. Ninguno, ¡ninguno!, cayó en la cuenta de que en el mismo lugar donde habían decidido iniciar las obras, había una puerta y que la acera existente es impracticable.

Yo creo que resulta agotador contemplar y confirmar tanta torpeza.