Miércoles 3 de marzo de 2011

La adjudicataria del Bar del Poli ha arrojado la toalla: desde el lunes 28 de febrero el bar permanece cerrado.

El abandono de las instalaciones por parte del Ayuntamiento, el elevado “canon” mensual, un pliego de condiciones descabellado para la explotación del servicio, y las deudas que el propio gobierno municipal ha contraido en el bar desde el pasado verano, vuelven a desembocar en lo peor: el cierre de un servicio público.

Y los vecinos volvemos a perder.

(“¡Joder, qué tropa!”, Conde de Romanones dixit)