Primer domingo de mayo de 2011

Es mi madre. Mi mano sobre su corazón.

Ella empezaba a sospechar su segundo embarazo, por eso recuerda nítidamente ese viaje en el tren de Gandia a Dénia. Yo no. A mí me quedan las sensaciones, que, con el tiempo, he convertido en recuerdos.

 

 

 

Es su madre.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi abuela Amparo. Pero es mi madre la que está junto al fotógrafo, y yo la miro a ella porque no quiero perderla.

 

 

 

 

 

Es mi madre…

…la que fija el tiempo sobre las fotografías para que yo no olvide su mano en su letra, y su entrega absoluta.

 

Es mi madre…

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..con la mirada absorta y serena, junto a nosotros, y nuestros nombres sin el de ella como si su existencia se justificara en la nuestra.

Soy su madre. Y se lo debo a mi madre, a su madre, y a mi hija, Fiona.

 

Feliz día a las madres y a las suyas, que lo fueron para que nosotras fijaramos el tiempo a partir del nacimiento de nuestras hijas y de nuestros hijos.