Miércoles 25 de mayo de 2011

Hoy el verano nos ha hincado el diente.  (Nada, si lo comparamos con lo que habrá de venir)

El primer poniente de este año ha encendido en llamas una primavera que se nos acaba. 

Soy hipotensa, ¿lo sabías? … los primeros embistes del calor me aturden porque mi cuerpo necesita tiempo para aclimatarse. Es una sensación extraña que recorre las piernas y ralentiza el paso.

Por eso, de algún modo, agradezco que el primer poniente se haya adelantado… así no habré de esperar hasta junio para que mis piernas y mis brazos se acomoden al ritmo que marca mi cabeza en cualquier época del año.

(Máxima 6,5. Mínima 5. ¡Uf!)