Jueves 24 de noviembre de 2011

 

Ha entrado la madrugada y los rescoldos del pleno me mantienen despierta.

Se equivocan, y yo lo lamento profundamente. Es insostenible la actitud con la que los concejales del PP han marcado su rumbo durante el actual mandato municipal.

Los plenos resultan bochornosos y la provocación -la más burda de las herramientas demagogicas- no es el camino.

He escuchado de todo y para todos: la procaz sentencia de que quien no es de Rocafort no debe esperar ni el mínimo respeto mientras interviene,  la vergonzosa afirmación de quién merece o no ser de Rocafort, y la acusación perversa en el ámbito personal. Como condimento, la manipulación y la chabacanería. ¡Deplorable!

Entre tanto ruido, el abandono del pleno del concejal Bosch -otra vez las “hordas de Atila” en su boca- ha pasado casi desparecibida. Ya no desentona su comportamiento en el seno de su grupo porque comparten el afán de alborotar las sesiones gratuitamente.

Nunca había visto nada semejante.

Alguien me dice que razonar es inútil ante ese tipo de conductas y acabaré por creer que es cierto.

Ha sido necesario un receso para recomponer la situación e invocar -¡otra vez!- al sentido común, a la responsabilidad y al respeto.

(Afortunadamente, la sesión está grabada y ojalá que quienes han protagonizado hoy otra situación desmedida dispongan de un rato para reflexionar)

Buena noches.

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