Sábado 26 de noviembre de 2011

 

La violencia es una actitud cobarde ante la vida que delata a quienes carecen de autoridad moral.

 

El odio evidencia la violencia y explica sus razones:  miedo a perder el poder (real o ficticio pero siempre transitorio), miedo a quien opina diferente, miedo a lo que no se controla y miedo ante la propia incapacidad de entender.

Diariamente confirmamos que la violencia genera más violencia y no importa el lugar donde se consuma esa escalada porque araña cualquiera de los círculos en los que nos movemos todos.

 

La violencia está en los gestos, en las palabras y en los silencios. La violencia se dibuja en el desprecio, en las risas, en las muecas y en las burlas.

Ayer volví a ver la película Te doy mis ojos (Icíar Bollaín, 2003) y se me cayeron las lágrimas.  Constaté una vez más que la violencia es la rabia que consume a quienes siguen sin entender que el valor fundamental para construir la convivencia es el respeto.

Anuncios