Martes 17 de enero de 2012

 

El presidente del Gobierno asegura ahora que la subida de impuestos y los recortes que ha decretado (y la más que probable subida del IVA que está preparando) son fruto de una situación “heredada”.

Que Europa exige es evidente (antes y ahora) Por eso no son creíbles los argumentos con los que pretende justificar lo que antes él mismo combatía.

En la Comunidad Valenciana, el president de la Generalitat, Alberto Fabra, no se atreve a decir lo mismo porque su mismo partido ha gobernado durante los últimos 16 años. Por eso, “sufre en silencio” la penitencia de su propio pecado.

Que la Comunidad Valenciana (la “Grecia española” como nos llaman en el resto de Europa) está en quiebra, es evidente (antes y ahora)

Que el despilfarro, la bellaquería, el saqueo y la corrupción nos han situado donde estamos, es evidente (antes y ahora)

Pero también es evidente que el presidente del Gobierno y el de nuestra Comunidad sabían con conocimiento de causa qué estaba sucediendo aquí y cómo.

No lo entiendo. No entiendo nada.

Uno y otro “heredan” una situación que conocían de sobra y que en su mano estaba haber modificado a tiempo.

El primero (el presidente Rajoy) porque el déficit del Estado proviene en gran medida de la desmesura de las comunidades autónomas y ayuntamientos que su propio partido gobernaba y sigue gobernando (una inmensa mayoría). Y el segundo (el president Alberto Fabra) porque su partido ha gobernado esta comunidad en los últimos 16 años.

Para “herencias” las que hemos recibido quienes nunca pudimos obtener la información que reclamábamos estando en la oposición. Quienes estamos “apechugando” con situaciones infernales que no creamos. Quienes nos estamos dejando la piel para resolver los problemas que no originamos.

O sea, que para denunciar las “herencias” difíciles, injustas, laberínticas y alarmantes ya estamos los ciudadanos que hemos sufrido gobiernos alocados, irresponsables, oscuros, despóticos (y nepóticos), irreflexivos y arrogantes.

¡Con el trabajo que tenemos por delante y los problemas acuciantes a los que hemos de enfrentarnos cada día, escuchar a nuestros máximos gobernantes (y a quienes provocaron semejante situación en nuestro pueblo) me resulta patético!

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