Martes 21 de febrero de 2012

Hace unos días escribí una entrada titulada “Ahora, ¿quién se lo explica a la gente?” , un artículo de opinión que también había sido publicado en “El periódico de aquí”.

Las limitaciones a las que nos obliga a los ayuntamientos el Real Decreto-Ley 20/2011 del gobierno central, requieren de imaginación y de voluntad para buscar soluciones. Desde su publicación, busco el modo de sortear los obstáculos incomprensibles que me impiden dotar del personal necesario para mantener los servicios municipales que existen (nueva Escuela Infantil, Servicios sociales, brigada de mantenimiento y jardinería, etc.), y conseguir sacar adelante un plan municipal de empleo dirigido a las personas más desfavorecidas.

Porque, ¿cómo es posible que el gobierno central me permita contratar a una empresa para resolver los servicios municipales y, sin embargo, me impida contratar a personas para hacerlo.?

Porque, ¿cómo es posible que el gobierno central no haya previsto en ese Real Decreto-Ley que todos los ayuntamientos no somos iguales si cada uno nos las tenemos que ver con lo que tenemos y con la irresponsabilidad de quienes nos precedieron?

Porque, ¿cómo es posible que los altos funcionarios (con habilitación estatal) que han de aconsejar legalmente acerca de cómo podemos resolver el grave problema que nos causa ese Real Decreto-Ley no coincidan en una interpretación única y eficaz para todos los ayuntamientos. ?

Hoy el alcalde de Massanassa (noticia publicada en el diario Levante-emv, edición de l’Horta de hoy página 16) parece haber leído mis preocupaciones y coincide absolutamente con mis reflexiones.

1. La soluciones existen pero es necesaria la colaboración y la voluntad de los funcionarios habilitados para ello.

2. Es injusto que el Gobierno central nos haya cortado a todos los ayuntamientos por el mismo patrón

3. No tiene ningún sentido que el Gobierno nos permita a los ayuntamientos contratar a empresas y nos impida contratar a personas de nuestros municipios que necesitan  un trabajo

El alcalde de Massanassa ha logrado sacar adelante un plan especial de empleo municipal con la colaboración y la voluntad de los funcionarios habilitados legalmente para ello.

El Real Decreto-Ley nos afecta por igual a él y a mí.  La diferencia estriba en que la “interpretación legal”  de ese maldito Real Decreto-Ley depende de funcionarios que siguen sin aunar sus criterios,  y que la imaginación que ponemos los políticos para resolver los problemas choca de frente con la variopinta disposición que esos mismos funcionarios muestran en cada uno de los ayuntamientos en los que prestan sus servicios.

Las ideas que aportamos algunos políticos para solucionar los problemas urgentes que afectan a las personas deben tener sus límites en la legalidad, ¡totalmente de acuerdo!… pero no es posible que los límites sean inexplicables según cual sea el municipio en las que se plantean.

Al alcalde de Massanassa, mi enhorabuena… yo seguiré trabajando por conseguirlo.

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