Lunes 12 de marzo de 2012

El Gobierno de España está dispuesto a que los ayuntamientos saldemos las deudas contraídas (antes del 1 de enero de 2012) con nuestros proveedores. 

Y yo me alegro.

Para ello, el Gobierno central abre una línea de financiación al 5% durante 10 años (2 de carencia) y la exigencia de elaborar un plan de ajuste que garantice el saneamiento de las cuentas municipales.  Es decir, que los Ingresos que haya en el presupuesto serán los reales y que los Gastos habrán de ajustarse a esos ingresos. De lo contrario,  no podremos acogernos a esa línea de financiación y el Gobierno nos “penalizará” recortándonos su aportación anual de los Tributos del Estado.

Desde mediados de junio, hemos hecho frente a facturas acumuladas de años anteriores, a gastos contraídos -antes de esa fecha- sin que existiera dinero para asumirlos, a políticas irracionales de contratación de personal, a obras “financiadas” por otras administraciones (Generalitat y Diputación) sin que hasta ahora haya llegado el dinero… El 10 de junio de 2011 (la víspera del cambio de la Corporación) el importe total de facturas pendientes de pago era de 1.538.544,40€

Además, tuvimos que “reconocer” (aceptar) facturas de años anteriores por valor de casi 333.000€ lo que disminuyó aún más el dinero disponible para terminar el ejercicio; lo que ha supuesto, necesariamente, la acumulación de más facturas correspondientes a 2011 (e incluso de años anteriores) de otros 310.000€

Los reales decretos-Ley publicados por el Gobierno de España el 31 de diciembre de 2011, el 25 de febrero de 2012 y el 10 de marzo de 2012 pueden contener una sana intención para “limpiar” las tuberías atascadas de ayuntamientos que, como el nuestro, han sido pasto fácil para el despilfarro, la desorganización y Dios sabe qué otros disparates.

Pero lo cierto es que ahora lo vamos a pagar entre todos los vecinos y puestos a pedir, no estaría nada mal que quienes orquestaron este desbarajuste y nos han conducido hasta donde nos encontramos arrimaran el hombro y se dejaran de zarandajas.

En la época de la vacas gordas, cuando en este Ayuntamiento se recaudaba el dinero a espuertas gracias al “boom” inmobiliario, no hubo la mínima planificación que garantizara primero unos servicios básicos adecuados para el crecimiento de población que estaba alimentándose de manera desmesurada y después, la puesta en marcha de servicios no obligatorios bien calibrados y estudiados.

Y llegó el fin del “milagro urbanístico”; sin embargo, durante los años 2009, 2010 y 2011 se elaboraron unos presupuestos de Ingresos ficticios basados precisamente en aquel “espejismo”.

En 2009 hubo facturas por valor de casi 700.000€ que no pudieron contabilizarse por falta de dinero, de aplicación presupuestaria y -las menos- por haber llegado una vez cerrada la contabilidad.  Por lo tanto, aquel presupuesto ya arrojaba un remanente negativo real de tesorería de -296.257€

En 2010, la Intervención municipal ya advirtió de que el desequilibrio de ese año era de -792.868€ (la diferencia entre unos Ingresos “ficticios” para soportar unos Gastos “reales”) y que el ahorro era negativo lo que obligaba a elaborar un plan de saneamiento financiero que el anterior gobierno municipal nunca preparó.

En ese mismo año hubo facturas por valor de unos 374.000€ que no pudieron contabilizarse por falta de dinero, de aplicación presupuestaria y -las menos- por haber llegado una vez cerrada la contabilidad.  Por lo tanto, aquel presupuesto ya arrojaba un remanente negativo real de tesorería de -396.221€

En 2011, el presupuesto fue aprobado por el anterior gobierno municipal a pocos días de las elecciones municipales con una previsión de Ingresos de la que ya informó desfavorablemente la Intervención municipal.

A título de ejemplo, basta decir que en 2010 se recaudó un 48,66% de lo previsto en el Impuesto de Construcciones, instalaciones y obras. Y un 28,16% de lo previsto en la Tasa de licencias urbanísticas. Y aún así, en los Ingresos de 2011 volvieron a estimarse cifras imposibles. De hecho, solo se ha recaudado un 16,30% y un 10%, por cada uno de los anteriores conceptos.

Ahora, el Gobierno de España obliga a elaborar un plan de ajuste teniendo en cuenta la realidad de los Ingresos de los años 2009, 2010 y 2011. El plan será planteado por la Intervención municipal y será la corporación el que lo apruebe en pleno. Ese plan, junto al informe de la Intervención será remitido al Ministerio de Hacienda para que compruebe su viabilidad o no.

Esta vez no será posible hacer “oídos sordos” a las indicaciones de la Intervención como hizo el anterior equipo municipal durante años ante informes que advertían de la situación que se estaba creando, porque -como ya he señalado antes- perderemos la oportunidad de acogernos a la operación financiera para pagar a los proveedores y el Gobierno central nos penalizará por ello, y porque si actuamos como hicieron los señores Bosch & Llácer arruinaremos cualquier esperanza de salir adelante de esta situacion.

Si el sentido común y la responsabilidad hubieran encontrado un hueco en la gestión municipal de los últimos años nada de esto hubiera sido necesario.

Pero no es el momento para lamentarse porque ya no hay remedio, lo que viene es muy serio y es imprescindible la prudencia, la honestidad, la transparencia y la valentía. De todos, sin excepciones.

Muchos somos los que podemos hacerlo.

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