Lunes 14 de mayo de 2012

Ya quisiera yo una tregua para poder explicar, razonar y escuchar argumentos que me convenzan con fundamentos y sobretodo con respeto.

Puestos a no encontrar la ocasión (¡qué lástima!) habrá que avivar(le) el seso para que despierte quien durante años -largos años- impidió cualquier debate en pleno sobre precios públicos, negó información básica para “entender”  sus decisiones económicas ( hay una sentencia judicial al respecto) y se permitió dirigir sus concejalías (Hacienda y Cultura) con irresponsabilidad la primera y con absoluto desprecio la segunda.

Ahora dispone de lo que siempre negó a quienes trabájabamos en la oposición; ahora tiene la oportunidad de formular sus preguntas y exponer sus ruegos 5 veces al mes, y obtener respuestas; ahora tiene información sobre decisiones de gobierno; ahora puede consultar los expedientes que desea; ahora puede acceder libremente al Registro General de Entrada y de Salida; ahora puede… ahora puede… ahora puede.

Pero ahí sigue: impasible en su ademán. Erre que erre… utilizando toda la información de la que dispone para arruinar cualquier esperanza de  responsabilidad en su discurso. ¿Puede hacerlo? ¡Ya tanto que lo hace!

(Xé, aixó és precís?)

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