Lunes 11 de junio de 2012

Era sábado y el sol apretaba sin querer molestar demasiado.

Me acompañaban mis padres,  mi marido y mi hija. De camino al ayuntamiento, recibí regalos inolvidables: los abrazos de la gente y muestras de alegría a raudales.

“¡Se respira diferente!”, me susurraban entre sollozos algunas personas y yo sabía que era cierto porque entre todos habíamos conseguido hacer posible lo que era necesario.

En la puerta del ayuntamiento, las personas se agolpaban y cundían los nervios, se palpaba la emoción y la esperanza.

Los votos, a la hora de la elección del alcalde o de la alcaldesa, se cantaban por todos los rincones del edificio para que nadie perdiera la cuenta… la escalera de acceso al salón de plenos era un hervidero y la gente verificaba que las papeletas, una a una, decantaban una mayoría diferente a la que durante 16 años habíamos vivido.

Hoy hace justo 1 año que mi pueblo se sacudió el miedo de encima y sus vecinos supieron que a partir de ese momento dispondrían de un gobierno a su servicio y que nunca más Rocafort estaría al servicio de su gobierno.

Ha habido errores y los hemos reconocido; pero también ha habido éxitos y esos los hemos compartido.

Nos queda mucho por recorrer juntos y todos seguimos siendo imprescindibles en este proyecto colectivo apasionante…

¿Podemos? ¡Claro que podemos!

¡Feliz aniversario!

 

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