Lunes 3 de septiembre de 2012

Hay preguntas sencillas de responder, o sí o no.

Rocafort tiene pendientes de licitar y ejecutar obras (con subvención garantizada de la Diputación) desde el año 2007.  Son inversiones que se reflejaban en el presupuesto año tras año y sin embargo nunca se llevaron a cabo.

Para sorpresa de todos, descubrimos que un total de 8 obras de los años 2007, 2008, 2009 y 2010 permanecían pendientes y los vecinos corríamos el riesgo de perder las subvenciones que la Diputación garantiza a través de sus diversos programas anuales: Plan provincial de Obras y Servicios (PPOOSS), Plan de Actuaciones Programadas (PAP), Plan de Actuaciones Urbanísticas (PAU), Plan de Instalaciones Deportivas (PID) y otros.

La Diputación ha concedido un prórroga extraordinaria debido a la anómala y difícil situación del Ayuntamiento (cito textualmente parte de la exposición de motivos del decreto de la presidencia de esa institución)

Es decir, que las actuaciones que debieron llevarse a cabo en 5 años deberemos licitarlas y ejecutarlas en 1 solo año so pena de perder una suma importantísima de dinero que subvenciona directamente la Diputación.

En pocos meses, todos los que hemos sumado nuestro trabajo sin reparar en esfuerzos ni en tiempo hemos logrado sacar adelante dos de esas obras: el PPOOSS de 2010 (las nuevas pistas del colegio público y, además, la renovación de los vestuarios del gimnasio) y un programa para la adecuación de los servicios y zonas comunes de las antiguas escuelas.

La subida del IVA del 18% al 21% , que se ha producido en mitad de un ejercicio presupuestario, nos obliga a revisar al alza todas las partidas que afectan al resto de las obras. Por eso, hoy se ha celebrado una comisión extraordinaria de Hacienda y el viernes se ha convocado un pleno extraordinario a las 13,30h

El asunto es urgente porque no es posible licitar las obras ni ejecutarlas si no existe consignación suficiente; si no cumplimos con la prórroga concedida, Rocafort perderá esas subvenciones.

Si las obras se hubieran ejecutado en su momento, es decir en 2007, 2008, 2009 y 2010, hoy no existiría el problema.

La obligación del anterior gobierno municipal era haber sacado adelante esas obras, disponían de tiempo magníficamente retribuido por todos para dedicarle al ayuntamiento lo que fuera necesario. No lo hicieron y ya ni siquiera importa saber por qué no fueron capaces. Lo que importa ahora es saber si están dispuestos a arrimar el hombro para sacarlas adelante.

Lo que importa es la respuesta: ¿quieren que Rocafort pueda terminar la obra del antiguo Casino? ¿Quieren que la Policía Local cuente con unas instalaciones dignas? ¿Quieren que se renueven los vestuarios del campo de fútbol y del polideportivo? ¿Quieren que la Casa Bou empiece a ser un edificio con garantías? ¿Quieren que el alumbrado de diversas calles se renueve?

O sí o no. Ya no caben excusas y ni mucho menos demagogia sobre el asunto.