Lunes 25 de marzo de 2013

Sí, el esfuerzo recompensa.

Los datos de la liquidación del presupuesto de 2012 son buenos, francamente buenos.  Hemos conseguido variar la tendencia de los últimos años en los que los vecinos de Rocafort habíamos de cargar con remanentes negativos de  Tesorería municipal y desfases entre Ingresos y Gastos difíciles de soportar.

Cerramos el ejercicio 2011 con un remanente negativo de Tesorería de  -1Millón 69Mil euros.

Aquel presupuesto (2011) elaborado aún por el anterior gobierno municipal (Alejandro Llácer, concejal de Hacienda y Sebastián Bosch, alcalde) y que a nuestra llegada a mediados de junio de 2011 ya estaba ejecutado en más de un 80% con unos Ingresos negativos en más de 800Mil euros sobre los Gastos previstos (desfase al que había que sumar el de ejercicios anteriores), necesitaba urgentemente una reducción y racionalización del gasto. Y lo hicimos.

El presupuesto de 2012 fue el primero elaborado por el actual equipo de gobierno que contó, además, con la participación del concejal José Antonio González (IxR).

La ejecución de ese presupuesto (2012), que basó sus Ingresos en la prudencia y que armonizó los Gastos de los servicios y prestaciones calculándolos según los costes, eliminando el desembolso superfluo y activando la imaginación, ha arrojado un resultado del que podemos felicitarnos todos. Y eso, a pesar de habernos encontrado con sorpresas difíciles de digerir: el reconocimiento del pago de una expropiación forzosa que se conocía desde 2007 y de la que nadie informó y las indemnizaciones a trabajadores cuyos contratos acumulados en fraude de ley durante años hubimos de hacer frente.

Así y todo, durante el último cuatrimestre de 2012 el Ayuntamiento logró pagar sus facturas con una media de menos de 5 días y el remanente de Tesorería pasó de ser NEGATIVO en -1millón 69 Mil euros (en 2011) a ser POSITIVO  en +1Millón 364Mil euros (en 2012), cerrando el ejercicio de 2012 con un SUPERÁVIT de 295Mil euros.

Hemos trabajado duro y hemos trabajado bien. Por eso, ahora vamos a reclamar al Ministerio de Hacienda que ese superávit no tengamos que destinarlo a amortizar deudas con los bancos (entre ellas, la que hemos contraído para pagar las facturas que la Generalitat aún no nos ha pagado), sino para destinarlo a mejorar los servicios y a  crear puestos de trabajo de protección social.

El Gobierno de España debe resolver ese asunto porque ya lo anunció en la ley general de Presupuestos, pero tras varios meses aún no ha iniciado los cambios legislativos necesarios para que los Ayuntamientos que hemos hecho bien nuestro trabajo podamos decidir a qué destinamos ese superávit. No es de recibo que se nos obligue a amortizar deuda si hemos conseguido enderezar la situación y existen problemas acuciantes en la sociedad que reclaman soluciones inmediatas.

El Gobierno de España tiene la palabra que ya comprometió en su día, para que Rocafort -entre otros municipios- pueda seguir avanzando y mejorando los servicios que presta y crear puestos de trabajo.

¡Ya tardan!