Jueves 28 de marzo de 2013

Ayer se celebró el pleno ordinario del mes de marzo.

Se aprobaron los pliegos de condiciones técnicas y administrativas para la concesión de la cafetería del Polideportivo y del Hogar de los Jubilados, con los votos favorables del PSPV-PSOE (6) y de IxR (1).

Los 4 concejales del PP se abstuvieron y el concejal no adscrito, Senbastián Bosch, votó en contra.

Ambos grupos, es decir, los 5, en la defensa de sus posturas se permitieron comentarios inadmisibles. Coincidieron en afirmar lo que en la forma y el fondo pudieron llegar a perpetrar -presuntamente- cuando ellos eran el gobierno municipal: que las concesiones estaban dadas de antemano.

Se permitieron aventurar que los pliegos -que han sido elaborados y fiscalizados favorablemente por los habilitados estatales-  esconden trampa.

De la intervención de Carla Navarro -ayer portavoz en funciones del PP por enfermedad de su titular, Alejandro Llácer-  es francamente difícil interpretar una explicación que no sea ésa.

Navarro confundió -con conocimiento de causa-  lo que los pliegos dicen; sembró las dudas (una táctica viejísima para crear la incertidumbre y hacer correr los rumores malintencionados).  Cuando era pillada “en falta” por el concejal de Hacienda, Víctor Jiménez, afirmaba justo lo contrario de lo que había asegurado. 

Navarro intentó por todos los medios hacer creer que los habilitados estatales “habían tenido que tragar con los dictados del gobierno municipal”… O no les conoce, o duda seriamente de su profesionalidad. Son las mismas personas con las que ella trabajó siendo concejal con responsabilidades de gobierno… ¿A qué viene ahora ese tipo de manifestaciones? ¿Es que en algún momento el anterior gobierno municipal intentó hacer eso?…  Yo no le hecho y he cumplido estrictamente con sus recomendaciones, he aceptado los pliegos que han elaborado añadiendo -eso sí- variaciones permitidas en la Ley de Contratos y supervisadas por ellos.

Los pliegos salen con todas las garantías jurídicas y por primera vez -y digo por primera vez- la adjudicación de la cafetería del Hogar de los Jubilados es un concurso público y abierto.

 

 

 

Y por primera vez -y también digo por primera vez- la adjudicación de la cafetería del Polideportivo es un concurso público y abierto en el que no existen conversaciones previas, promesas “sotto vocce” o cualquier otra consideración que, presuntamente, pudo darse en el pasado.

Bosch (concejal no adscrito actualmente y ex-alcalde) coincidió con el discurso de Navarro… ¡Vaya por Dios!

Ahora resulta que sacar a concurso público y abierto las dos concesiones con la condición de que los adjudicatarios se hagan cargo de las obras necesarias para prestar los servicios en condiciones, que presenten mejoras y que se valoren, que presenten un canos anual teniendo en cuenta los beneficios que pueden obtener con una concesión a 10 años haciendo una inversión mínima de 36.000€ en el Polideportivo (330€/mes), y de 30.000€ en el Hogar de los Jubildaos (250€/mes),  valorando la calidad en ambos casos tanto de la inversión como de las mejoras, es un concurso “apañado”…

No voy a poner ejemplos del pasado reciente… No, no lo voy a hacer.

Eso sí, la próxima semana citaré a todos los empresarios de hostelería del municipio para que conozcan de primera mano los pliegos de condiciones.

No recuerdo que la sra. Navarro, el sr. Bosch o el sr. Llácer hicieran nunca una convocatoria abierta como ésta par explicar los pliegos a las empresas o personas interesadas de Rocafort.

Sin trampa ni cartón… Y es que el refranero popular tiene razón.

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