Martes 2 de abril de 2013

El pasado 22 de marzo me presenté -junto a otros alcaldes de mi partido- en las puertas del Palau de la Generalitat para reclamar la deuda que esa institución tiene con todos los Ayuntamientos de la Comunidad Valenciana; alrededor de 2.000MILLONES de euros.

En el escrito que presenté, respecto a la deuda que la Generalitat tiene con los vecinos y vecinas de Rocafort, le recordé al president que nos debe la friolera cantidad de 769.365,04€, desglosada de este modo:

645.551,74€ de las obras ejecutadas en el tristemente famoso Plan Con-Fianza (o Plan Camps), cuyos costes ha asumido el Ayuntamiento (y, por lo tanto, los vecinos) con cargo al Plan de Proveedores. Es decir, un crédito «especial» concedido por el Gobierno de España al 6% de interés.

Aquellas obras, ¿recordáis?, la valla del Parc del Poble a Ramón Fontestad, las islas de contenedores soterrados (que tantos problemas están provocando), la adecuación de la Escuela Infantil Municipal instalada en la Casa de Cultura (mientras se empezaba a construir el nuevo edificio),  el cierre del parque de la Villas de Rocafort (que nunca ningún vecino solicitó) etc. etc.,  se ejecutaron sin tener la seguridad de que la Generalitat  fuera a cumplir con su obligación en un plazo determinado de tiempo.

– 114.813,30€ en conceptos diversos por servicios que debe prestar la Generalitat y que está pagando el Ayuntamiento (deudas de los años 2011 y 2012 que el Ayuntamiento ha tenido que asumir)

O sea, que un caso y en otro, los vecinos de Rocafort estamos financiando a la Generalitat.

Financiamos sus despropósitos,  

financiamos el espejismo que han tejido,

financiamos su despilfarro,

financiamos lo que no entendemos,

financiamos lo que nos humilla,

financiamos lo que apesta,

presuntamente, financiamos  lo que detestamos,

… y mientras financiamos todo esto, ayuntamientos como el nuestro seguimos trabajando duro para salir de donde estábamos.

¿Podemos? ¡Claro que podemos!