Lunes 10 de junio de 2013

El pasado jueves, desde este mismo blog me atreví a rogar que en el pleno extraordinario que iba a celebrarse por la tarde prevaleciera el sentido común.

Creí que haciéndolo movería a la reflexión de quienes -sin ningún tipo de explicación- se negaron en redondo, durante el pleno ordinario del 30 de mayo, a tratar asuntos tan importantes para el pueblo como las concesiones de los bares del Polideportivo y de los Jubilados.

A las 19h del pasado jueves, se reunió la comisión extraordinaria de Hacienda para tratar estos puntos antes del Pleno:

1. Declarar desierta la licitación del Bar del Polideportivo

2. Aprobar los pliegos para una nueva licitación que, como permite la Ley de Contratos del Sector Público, en esta ocasión será un procedimiento negociado sin publicidad con la concurrencia mínima de tres empresas.

3. Declarar desierta la licitación del Bar de los Jubilados

4. Aprobar los pliegos para una nueva licitación que, como en el caso anterior, la Ley de Contratos del Sector Público permite que en esta ocasión sea un procedimiento negociado sin publicidad con la concurrencia mínima de tres empresas.

En la comisión, de la que formamos parte Alejandro Llácer y Carmen Fernández (PP), José Antonio González (IxR), Víctor Jiménez y yo misma (PSPV-PSOE) y a la que está invitado el concejal no adscrito Sebastián Bosch, participan también el interventor y el vicesecretario municipales para resolver cualquier duda que pueda plantearse.

Los concejales disponían de todos los expedientes, de las actas de las Mesas de Contratación convocadas, de las ofertas presentadas, de los informes de los habilitados estatales y de nuestra presencia como concejales del equipo de gobierno para explicarles lo que desearan… todo a su disposición para poder formar  su voluntad y expresarla con su voto.

Sin embargo, no hubo ni una sola pregunta. Ninguna duda que aclarar, ni el mínimo interés en conocer la solución para resolver la situación.

Pregunté con insistencia si querían que habláramos sobre los asuntos, si deseaban alguna aclaración más detallada… y solo obtuve silencio y alguna mueca displicente.

Solo Bosch dijo que se lo había leído todo, que estaba bien y que no veía ningún problema.

En cada uno de los puntos, la oposición formada por el PP (en las comisiones, el concejal no adscrito tiene voz pero no voto) se limitó a decir: “A pleno” (es decir, que se abstenían y se reservaban el voto para emitirlo en el pleno)

La comisión duró aproximadamente 6 ó 7 minutos.

Una hora más tarde, a las 20h, se reunió el Pleno. Minutos antes de comenzar, la concejala Carla Navarro hacía recuento de los concejales presentes e informó a su portavoz -Llácer- de que el equipo de gobierno sólo contaba con 6 votos; tras informar a Llácer, se acercó a Sebastián Bosch,  le reprodujo la misma información y le pidió que votara en contra. Él, sin mirarla, le respondió: “Bien”

Efectivamente, la concejala Concha Bernat, por motivos familiares, no pudo acudir a la sesión.

Y empezó el Pleno:

Había que ratificar cada uno de los Puntos en el Orden del Día. Expliqué por qué y la importancia de los asuntos que íbamos a tratar. El portavoz del PP, Llácer, y el concejal Bosch rehusaron su turno de intervención para explicar su posición.

Pasamos a la votación: el PP votó en contra (5) y el concejal no adscrito, Bosch, también (1). El PSPV-PSOE votó a favor (5) e IxR también (1)

El empate se dirimió en una segunda votación con el voto de calidad de la alcaldía.

Llácer me dijo -fuera de micrófono- que se necesitaba mayoría absoluta y le respondí -también fuera de micrófono- que no se estaba votando la inclusión en el Orden del Día, sino la ratificación y que, en este caso, se necesitaba la mayoría simple.

Tras su comentario, comprendí lo que se avecinaba; sus cálculos -erróneos- le habían alentado a votar NO en cada uno de los puntos, convencido como estaba de que sin una mayoría absoluta nada saldría adelante y por lo tanto podrían volver a frenar la puesta en marcha del Bar del Polideportivo y de los Jubilados.

Llácer&Navarro han vuelto a las andadas… El primero lleva en el Ayuntamiento 10 años y la segunda 18 y siguen siendo incapaces de aprenderse el funcionamiento jurídico de la institución a la que también representan.

El Pleno siguió adelante:

1. Declarar desierta la licitación del Bar del Polideportivo, tras el informe y las actas de las Mesas de Contratación reunidas al efecto. Un solo licitador al que se le había solicitado que ampliara la información en algunos puntos.

Expliqué que el único licitador ni siquiera había respondido al requerimiento y que, por lo tanto, procedía declarar desierta la licitación. 

Pedí a los portavoces que intervinieran para expresar su posición y explicar su voto.

Ni Llácer ni Bosch hicieron uso de la palabra. Solo un movimiento de cabeza negando esa posibilidad.

Pasamos a la votación: PSPV-PSOE a favor (5), IxR a favor (1), PP en contra (5) y el concejal no adscrito en contra (1)

Tras una segunda votación, el empate se resolvió con el voto de calidad de la alcaldía.

2. Aprobar los pliegos para una nueva licitación que, como permite la Ley de Contratos del Sector Público, en esta ocasión será un procedimiento negociado sin publicidad con la concurrencia mínima de tres empresas.

El vicesecretario explicó el procedimiento y corroboró su legalidad.

Pedí a los portavoces que intervinieran para expresar su posición y explicar su voto.

Ni Llácer ni Bosch hicieron uso de la palabra. Solo un movimiento de cabeza negando esa posibilidad.

Pasamos a la votación: PSPV-PSOE a favor (5), IxR a favor (1), PP en contra (5) y el concejal no adscrito en contra (1)

Tras una segunda votación, el empate se resolvió con el voto de calidad de la alcaldía.

3. Declarar desierta la licitación del Bar de los Jubilados tras el informe y las actas de las Mesas de Contratación reunidas al efecto.

El vicesecretario explicó que hubo dos licitadores, uno de ellos cometió el error de introducir en un mismo sobre toda la documentación exigida y la Ley de Contratos estima su exclusión inmediata; al segundo licitador se le había solicitado que ampliara la información en algunos puntos y no respondió al requerimiento.

Pedí a los portavoces que intervinieran para expresar su posición y explicar su voto.

Ni Llácer ni Bosch hicieron uso de la palabra. Solo un movimiento de cabeza negando esa posibilidad.

 Pasamos a la votación: PSPV-PSOE a favor (5), IxR a favor (1), PP en contra (5) y el concejal no adscrito en contra (1)

Tras una segunda votación, el empate se resolvió con el voto de calidad de la alcaldía.

4. Aprobar los pliegos para una nueva licitación que, como en el caso anterior, la Ley de Contratos del Sector Público permite que en esta ocasión sea un procedimiento negociado sin publicidad con la concurrencia mínima de tres empresas.

El vicesecretario explicó el procedimiento (idéntico al anterior) y corroboró su legalidad.

Pedí a los portavoces que intervinieran para expresar su posición y explicar su voto.

Ni Llácer ni Bosch hicieron uso de la palabra. Solo un movimiento de cabeza negando esa posibilidad.

Pasamos a la votación: PSPV-PSOE a favor (5), IxR a favor (1), PP en contra (5) y el concejal no adscrito en contra (1)

Tras una segunda votación, el empate se resolvió con el voto de calidad de la alcaldía.

El pleno apenas duró 20 minutos

Antes de que finalizara el Pleno, expuse mi punto de vista sobre la actuación del PP (Alejandro LLácer, Carmen Fernández, Agustín Aliaga, Carla Navarro y Jorge Ortega) y la del concejal no adscrito, Sebastián Bosch.

No parece razonable acudir primero a una comisión con la consigna de mantener silencio y no aprovechar esa reunión para aclarar dudas o interesarse por un procedimiento importante para todos los vecinos.

Y considero injustificable sentarse en un pleno con los brazos cruzados, sin un solo papel sobre la mesa y ni siquiera explicar los motivos por lo que se decide votar en contra de sacar adelante dos servicios tan necesarios.

Más que en un pleno, el comportamiento de esos seis concejales quiso que se convirtiera en una burla: silencio, algunas risas… y nada más.

Una burla, ¿a quién?… ¿al gobierno municipal?… ¿a todos los vecinos?… ¿al público asistente?… ¿a sus propios votantes?… ¿a la propia institución de la que también forman parte?

En mi opinión, inaceptable.

Lo cierto es que la presencia ausente de Llácer y Fernández durante 26 minutos en el Ayuntamiento costó 180€; y la presencia ausente de Aliaga, Navarro, Ortega y Bosch, durante los 20 minutos que duró el pleno, 200€ más…

Por respeto a los vecinos, al propio pleno, a sus votantes y a la institución de la que forman parte, al menos debían haberse estudiado los asuntos y explicar por qué no están dispuestos a arrimar el hombro.

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