Martes 6 de agosto de 2013

Cuando se ha de convocar un pleno extraordinario en el mes de agosto es porque existen razones suficientes para hacerlo.

Hoy estaba prevista la celebración de un pleno extraordinario para la adjudicación del Bar de los Jubilados. De ese modo, el Ayuntamiento hubiera permitido que  el Bar  se hubiera puesto en marcha en el plazo máximo de 15 días.

Eso hubiera beneficiado a los vecinos, a la Asociación de Jubilados y Pensionistas y a la persona que ha logrado limpiamente la licitación.

Sin embargo, los concejales del PP han preferido seguir las órdenes de su portavoz, Alejandro Llácer, negándose a recibir la convocatoria y no descolgando el teléfono cuando la Policía (encargada de la notificación) ha intentado ponerse en contacto con ellos.

El pasado viernes por la mañana  llamé personalmente a Llácer para confirmarle que el pleno se celebraría hoy a las 18,30h.  No pudo atenderme porque -según él- estaba muy ocupado. Me aseguró que me llamaría más tarde.

Casualmente, lo vi de camino al domicilio de sus padres cerca del mediodía… Asido a su móvil me dijo que no podía hablar pero que me llamaría más tarde.

Y seguí esperando su llamada. No llegó.

La Policía Local acudió al domicilio de sus padres (que es el que él señaló en su momento para notificaciones) alrededor de las 14,45h.  Su madre atendió la llamada y aseguró que su hijo no estaba y que no tenía autorización para recoger las notificaciones (incomprensible, porque Llácer ha afirmado en varias ocasiones que en ese domicilio siempre había alguien para recibir las notificaciones del Ayuntamiento y que ésa era la razón por la que prefería que constara el domicilio de sus padres y no el suyo propio)

La Policía volvió a intentarlo más tarde y la respuesta fue la misma. Intentó localizar al concejal por teléfono, pero no atendió la llamada.

A continuación, acudieron al domicilio del concejal del PP Jorge Ortega en varias ocasiones, nadie les abrió la puerta y tampoco atendió a las repetidas llamadas telefónicas. Sin respuesta.

Con la concejala del PP Carlota Navarro sucedió lo mismo. Ninguna respuesta.  El domicilio para notificarle los asuntos del Ayuntamiento es el de su madre, sin embargo tampoco hubo suerte.

Con el concejal del PP Agustín Aliaga, no ocurrió lo mismo. Él abrió la puerta pero se negó a recibir la notificación del pleno. En el recuadro reservado para su firma escribió:  “Estoy fuera”  (no deja de ser “gracioso” que él mismo diga que se encuentra fuera cuando está escribiéndolo en ese momento)

Pero fue la concejala del PP Carmen María Fernández la que aclaró todas las dudas cuando a las 22h la Policía la localizó en su casa y se negó también a recoger la notificación del pleno de hoy: “el resto de los concejales de mi partido van a hacer lo mismo siguiendo instrucciones de nuestro portavoz -Alejandro Llácer- ya que durante la celebración del Pleno hay gente que está fuera  dado que es Agosto”  (sic)

Este ha sido, en mi opinión como alcaldesa, otro error de los cinco concejales del PP. Y lo lamento.

El hecho de que los concejales del PP no hayan recibido la notificación del pleno (siguiendo instrucciones de su portavoz o por cualquier otra razón) impide que se celebre, por seguridad jurídica. Porque si el pleno se hubiera celebrado Llácer y sus concejales hubieran recurrirlo el acuerdo adoptado y se hubiera declarado nulo al no haber sido notificados todos los concejales.

Eso hubiera significado tener que ordenar al adjudicatario que abandonara el Bar una vez iniciado el contrato, cosa que hubiera perjudicado seriamente a los vecinos de Rocafort, a la Asociación de Jubilados y a él mismo. Teniendo que iniciar de nuevo todo el procedimiento.

Llácer sabe que era necesario convocar un pleno extraordinario para adjudicar definitivamente el Bar de los Jubilados (yo misma se lo dije a finales de julio) y sabe también que el procedimiento para la adjudicación ha sido largo.

Llácer sabe que el pleno debía celebrarse durante la primera semana de agosto porque los plazos obligaban a ello.

Llácer y los concejales del PP han de saber que el mes de agosto no les exime de sus responsabilidades y que su actitud  ha vuelto a dañar los intereses generales.

Él y quienes le acompañan en ese viaje sin rumbo deberían reflexionar.

De momento, he tenido que suspender el pleno de hoy. Lo que significa que no habrá servicio de Bar en los Jubilados en lo que resta de verano.

Una lástima para todos… Y mucha irresponsabilidad por parte de quienes han provocado esta situación.