Viernes 27 de septiembre de 2013

Lo admisible es la discrepancia, el debate con argumentos y la disparidad de opiniones

Lo insoportable es la mala educación, la falta de respeto, las interrupciones, las groserías, las falsas acusaciones y la prepotencia.

Lamento lo sucedido en el pleno de hoy. Lamento, en nombre de la inmensa mayoría de los vecinos de Rocafort, el bochornoso espectáculo.

Lamento escuchar de boca del portavoz municipal del PP, Alejandro Llácer, que resultan dudosas las facturas remitidas al Ayuntamiento por un proveedor (CEPSA) con más de 1 año de retraso. Lamento tener que oír que «probablemente eso es un chancullo» escondido en un cajón cuando existe un informe de la intervención municipal que acredita  que esas facturas han entrado en el Ayuntamiento más de 1 año después de haberse efectuado el gasto.

Y lo lamento porque los cargos a CEPSA son escrupulosamente fiscalizados y  ningún vehículo que no sea municipal carga gasolina a cuenta del Ayuntamiento.

Lamento que la Bolsa de Empleo Social no cuente con el respaldo de la oposición (del PP) y Alejandro Llácer lleve más de un año anunciando que esa Bolsa no saldrá adelante porque la perseguirán judicialmente hasta el final.

Lamento que los concejales del PP de Rocafort no actúen como los de Náquera, Bétera, Moncada, Daimús, Xàtiva, Gandia, Paterna, Benicàssim, l’Eliana, Olocau, Silla, Quart de Poblet, Massanassa, Alaquàs, etc. etc., que, en el gobierno o en la oposición, han protegido una Bolsa de Empleo Social como la que pretendemos poner en marcha aquí. Y lo lamento porque quienes pierden son los vecinos de Rocafort.

Lo insoportable es escuchar al portavoz del PP, Alejandro Llácer, calificando esta Bolsa de «no social» porque los salarios que percibirán los trabajadores serán los establecidos en cada convenio; cuando «lo social» para él hubiera sido salarios entre 300 y 400 euros/mensuales.

Lo insoportable es escucharle criticar esta Bolsa porque la baremación de los empadronados está por debajo de lo que él hubiera preferido, sabiendo como sabemos que precisamente por baremar a los empadronados la llevará los Tribunales. 

Lo lamentable es escuchar qué medida hubiera adoptado él:  ¡subvencionar a los desempleados! … 

Y sigo…

Lamento que el discurso de la concejala Carmen María Fernández (bien construido para ahondar en la demagogia) no deje un solo hueco para reconocer que la Generalitat está sometiendo a la Educación pública a una situación desesperada y desesperante: al colegio público de Rocafort se le deben 30.000€; al Ayuntamiento se nos deben más de 27.000€  del curso pasado de la Escoleta; los padres y madres no han cobrado todavía las ayudas de libros de los dos últimos cursos; este año la Generalitat ha eliminado las ayudas de libros y ha rebajado al mínimo las becas de comedor. Y a estas alturas todavía no sabemos cuánto dinero aportará la Generalitat por alumno para que los padres no hayan de sostener el coste de la Escoleta.

¡Eso sí!… la concejala Carmen María Fernández ha manifestado -como ya hizo Llácer durante la comisión de Educación- que el Ayuntamiento debería crear una partida para becar a los universitarios, para pagar los libros y para dar las becas de comedor … porque la Generalitat está en una situación difícil.

¡Vaya por Dios! Se trata de financiar a la Generalitat aún más porque ha dilapidado el dinero… En su situación, la Generalitat no puede atender sus propias competencias: Educación y Empleo (entre otras), y el Ayuntamiento ha de hacer frente a eso y, además, a nuestros servicios obligatorios…

Lo admisible (y lo recomendable) es reflexionar, centrarse y dejarse de zarandajas. Arrimar el hombro y defender el interés general de los ciudadanos y de nuestros vecinos muy especialmente.

Lo insoportable es que la concejala Carla Navarro dispare sus exabruptos interrumpiendo y vociferando sin el más mínimo respeto al pleno del que forma parte y a los vecinos. Hasta tres advertencias ha recibido hoy… sin éxito. Y he tenido que invitarla a que abandone el pleno.

Pero lo incomprensible es que la hayan secundado sus compañeros de bancada… O  todos están de acuerdo con su actitud irrespetuosa, prepotente y provocadora… O  Alejandro Llácer no es capaz de frenar lo que su propia actitud (la de él) provoca en personas dispuestas a ofrecer un espectáculo público tan vergonzoso como el de Carla Navarro para reforzar (?)  lo lamentable y lo insoportable.

Ellos sabrán qué están haciendo y adónde les conduce…