Jueves 17 de octubre de 2013

Pleno extraordinario del lunes 14 de octubre. Relato sereno.

19,30h: todos los concejales, excepto Carla Navarro, ocupan sus sitios. Los empleados municipales también (habilitados estatales y auxiliar de secretaría)

19.35h: el portavoz del PP, Alejandro Llácer, me pide que esperemos «5 ó 6 minutos» porque Carla Navarro está llegando.  Accedo.

19.40h: por respeto a todos los presentes (concejales, empleados municipales y público asistente) comienza el Pleno.

Primer punto del Orden del Día:  La solución que la Diputación de Valencia nos ha ofrecido para desatascar el PID (Plan de Instalaciones Deportivas)

Intervengo para explicar lo sucedido a lo largo de más de 1 año y medio y para agradecer a la Diputación -en la que siempre he confiado para la solución de este problema- la posibilidad de firmar un convenio entre esa institución y el Ayuntamiento que nos permita gastar el dinero que ella aporta (más de 92.000€) y la que aporta el Ayuntamiento (la misma cantidad); dejando fuera a la Generalitat que no podrá aportar los más de 92.000€ comprometidos.

El concejal no adscrito, Sebastián Bosch, no está presente en la sesión y ha justificado su ausencia.

Interviene el portavoz de IxR, José Antonio González y  expresa que al fin podrán iniciarse las obras aunque ello conlleve la necesaria reducción del proyecto a causa de la no participación de la Generalitat

Interviene el portavoz del PP, Alejandro Llácer, señalando que ante la ausencia de su compañera Carla  Navarro, responsable de Urbanismo en su grupo, será él quien defienda la postura de su grupo.  

Tras su intervención, respondo a sus preguntas y rebato con datos sus afirmaciones.

Alejandro Llácer solicita turno de réplica. Concedido.

Respondo a su intervención.

(Son las 19,55h)

Segundo punto del Orden del Día: El grupo socialista municipal solicita a la Generalitat que deje sin efecto el Decreto por el que asigna a los municipios el mantenimiento de carreteras provinciales y autonómicas sin que exista consignación presupuestaria transferida par ello.

Defiende la propuesta el portavoz del grupo municipal Socialista, Víctor Jiménez.

Interviene el portavoz de IxR y muestra su acuerdo con la propuesta.

Interviene el portavoz del PP (son las 20,10h e irrumpe en el salón de plenos la concejala Carla Navarro. Pide disculpas por el retraso una y cien veces a voz en grito.  Arma el habitual remolino que la acompaña. Interrumpe a su portavoz y le pido silencio.

En su discurso, Llácer introduce un asunto que nada tiene que ver con el punto que se está tratando. Le ruego que se ajuste al punto que está sobre la mesa. Se queja, me acusa de no dejarle hablarNavarro interviene sin estar en el uso de la palabra. Le pido que calle porque está su compañero hablando. Responde que ella le pide el uso de la palabra a su compañero portavoz. Primer aviso de acuerdo con el artículo 95 del ROF. Le recuerdo que estamos en un pleno y que es la presidencia la que otorga el uso de la palabra. Se revuelve y sigue interrumpiendo. 

Vuelvo a recordarle que un pleno se somete al Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales (ROF; y le advierto en este segundo aviso que al tercero, según ese Reglamento, deberá abandonar el pleno.

Es el propio Alejandro Llácer el que le pide silencio porque «pierde el hilo»Navarro calla pero masculla en voz alta su habitual actitud provocadora.

El concejal Víctor Jiménez solicita poder contestar al asunto introducido por Alejandro Llácer, para aclarar lo que él considera un dato falseado. Le concedo 1 minuto para ello.

Navarro interrumpe insistemente, grita y me pide que no deje que Jiménez pueda contestar. Llácer me recrimina que permita que Jiménez pueda responder a sus afirmaciones. Le recuerdo que ha sido él mismo el que ha introducido el asunto y que, por lo tanto, puede haber una respuesta. Durante esta conversación, Navarro no deja de interrumpir gritando.

LLácer me pregunta si a la inversa permitiría lo mismo y le garantizo que sí. Navarro sigue vociferando y le advierto que de seguir así deberá abandonar el pleno. Persiste. 

Ante su insistencia la invito a que abandone el pleno en cumplimiento del artículo 95 del ROF. Se resiste. Decide sentarse entre el público y la concejala Carmen M. Fernández la acompaña en la provocación.

Le recuerdo a Carlota Navarro que debe abandonar el pleno y se lo pido por favor en varias ocasiones.

Un agente de la Policía Local que custodia el Ayuntamiento durante la celebración de los plenos, entra en el salón alertado por el barullo. Le solicita que salga de la sala. Navarro se niega y pregunta al Vicesecretario si puede permanecer entre el público. 

El Vicesecretario no recuerda en ese momento el texto exacto del art. 95 del ROF, pero yo sí.  No obstante, el Vicesecretario afirma que la presidencia del pleno la ostenta la alcaldía y que, por lo tanto, debe abandonar el pleno. (Han pasado ya más de 20 minutos)

Finalmente, Navarro abandona el pleno y me advierte de que se va apersonar en la Guardia Civil, acompañada del agente de la Policía Local, para presentar una denuncia. No se lo permito. La Policía Local no debe abandonar el municipio salvo en casos extraordinarios y bien justificados (antes era diferente). Le recomiendo que coja su coche.

Carmen M. Fernández regresa a su sitio en el pleno y proseguimos. Tiene la palabra el concejal Víctor JiménezLlácer interrumpe recriminándome que haya llamado a la Policía para que «detenga» a Carla Navarro; y él sabe que no es cierto.  Le pido que no interrumpa y monta en cólera, se levanta, tira los papeles y dice textualmente: «el que se va ahora soy yo porque me das agonía, Amparo. No te puedo soportar, me das agonía»  (sic)

Le digo que es un insulto grave y que esta situación no la puedo permitir, le ruego que abandone el pleno. Con él, abandonan la sesión el resto de los concejales del PP, Carmen M. Fernández, Agustín Aliaga y Jorge Ortega. ..

… No sin antes crear un ambiente de crispación insostenible que no merecemos nadie: ni los vecinos, ni el público asistente, ni los empleados municipales ni el resto de la Corporación.

¿Es admisible? Personalmente creo que no. Y como alcaldesa estoy convencida de que nadie, absolutamente nadie, merece un trato tan desconsiderado, irrespetuoso y estéril como el que LLacer & Navarro dispensan a la institución de la que forman parte y a los vecinos de Rocafort.

 

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