Hoy es lunes; el viernes escribí el “post” que aparece a continuación.

No lo publiqué entonces porque para mí lo importante era que la actividad programada para el día siguiente, sábado,  no se viera empañada y que Cáritas obtuviera los alimentos.

Sin embargo hoy, una vez ha pasado todo, la explicación que viene a continuación aclarará cualquier duda acerca de la organización y el desarrollo de la exhibición de ZUMBA que se desarrolló el pasado sábado.

 

Viernes 11 de abril de 2014

Mañana sábado, en la zona del Bulevar, se desarrollará una interesante iniciativa promovida en favor de Cáritas.

El permiso lo solicitaron dos personas con las que tuve la oportunidad de hablar el mismo día que registraron el documento en el Ayuntamiento, a finales del mes de enero.

Las conocía personalmente, uno de ellas  disfrutó de una beca en el verano de 2012 en el Ayuntamiento y es el secretario general del PP de Rocafort (Fernando Medina); la otra, es la presidenta de NNGG (PP) de Rocafort (Marina Fontes)

Ambos me informaron de que se trataba de una iniciativa de ellos dos, como vecinos y no como miembros de un partido político, para conseguir alimentos para Cáritas. Les pregunté por qué no era Cáritas la que organizaba el acto y me explicaron que la presidenta no disponía de tiempo y que ellos se iban a encargar de todo.

Les hablé con absoluta franqueza y les dije que si se trataba de un acto organizado por el PP de Rocafort no pasaba nada, pero para que no hubiera malos entendidos lo solicitaran de ese modo.

Me aseguraron que en absoluto tenía que ver con su partido, que era cosa de ellos  y “que si su partido quería colaborar lo aceptarían, que si el PSOE quería colaborar como Ayuntamiento, ¡perfecto!” (sic)

Les expliqué que el Ayuntamiento iba a colaborar pero que no confundieran la institución (el Ayuntamiento) con ningún partido. Les aconsejé que para hablar con los partidos políticos se dirigieran a ellos.

Sonrieron y dijeron que era una manera de hablar.  Para mí sigue resultando inexplicable que se mantenga la idea  (pre-democrática)  de que una institución es “propiedad” de un partido político.

Habían solicitado la plaza de España para una exhibición de ZUMBA durante los primeros días de marzo; les avancé que la plaza estaría en obras pero que encontraríamos otro lugar para hacerlo y que podían contar con la colaboración del Ayuntamiento.

Me lo agradecieron y me dijeron que ellos se encargarían de todo; que no necesitaban nada salvo la autorización, que el acto cumpliría con las medidas de seguridad que exige la ley y que la gente para poder participar solo tenía que llevar 1kg de comida.

A los pocos días, la llamé a ella por teléfono, a Marina; le dije que en la solicitud no se concretaba ni el día exacto , ni el horario, ni el número de participantes, ni las medidas de seguridad y que la solicitud -como todas las que conllevan una autorización de uso del dominio público- pasan a ser informadas por la Jefatura de la Policía Local. Le confirmé que la plaza de España no estaría habilitada todavía pero que podrían celebrar la actividad en el Polideportivo sin ningún problema. Me dijo que volveríamos a hablar.

No volvimos a hablar. Se limitaron a presentar otra instancia comunicándome que habían solicitado permiso a la Conselleria de Gobernación para celebrar el acto en el parque que hay junto al Cementerio.

Me extrañó mucho esa reacción, porque  no solicitaban autorización sino que comunicaban que el acto se iba a celebrar con el permiso de la Conselleria de Gobernación (¡!) …  y eso era propio de alguien que cree saber cómo saltarse una autorización municipal. Lo cierto es que no esperaba que Fernando y Marina fueran a actuar de ese modo.

La Policía emitió su informe y la secretaría general prestó el asesoramiento legal preceptivo; firmé un decreto citando el informe en el que señalaba que la Conselleria de Gobernación no tenía competencias sobre las actividades que se realizan en el municipio, que la celebración de ese acto requería cumplir con una serie de medidas de seguridad y que se autorizaba su celebración en el Polideportivo municipal un día concreto y en un horario determinado.

Los servicios administrativos hablaron en varias ocasiones con los “organizadores” (Fernando Medina y Marina Fontes) para que recogieran la notificación. No lo hicieron.

Hace unos días, ambos presentaron otra instancia solicitando el uso de la zona del Bulevar para el mismo acto, el día 12 de abril de 12h a 14h. Adjuntaron parte de la documentación necesaria que complementaron inmediatamente a la vista del informe de la Policía local en el que se advertía que el seguro de Responsabilidad Civil solo cubría la asistencia de 30 personas.

Mientras, alguien distribuyó unas cartas a asociaciones y concejales invitándoles a participar en la actividad firmadas por “la organización” sin que constara nombre alguno. Es decir, que los nombres de las personas que habían presentado formalmente la solicitud no eran realmente “la organización”; porque de haberlo sido, evidentemente hubieran firmado esa invitación.

Comprendí lo que estaba pasando. No se trataba de una actividad  promovida  por un par de jóvenes, sino de un acto organizado por un partido político que aprovechaba un fin solidario para enmascarar su intención.

Esta misma semana, Fernando vino al Ayuntamiento para solicitar permiso para  la distribución de la publicidad.

Volvió a sorprenderme. Poco importaba ya lo que venía a mostrarme. La presencia del Ayuntamiento como entidad colaboradora ni siquiera constaba y sin embargo un partido político aparecía en primer término.

Él, Fernando, me dijo que entendía mi postura, que tenía toda la razón, que el Ayuntamiento debía aparecer, que estaba de acuerdo conmigo pero que no había sido cosa suya (¡!), y que se limitaba a hacer lo que le habían pedido (¡!)

Ese mismo día, el PP empezó a repartir la publicidad.

Marina vino al Ayuntamiento el miércoles -creo-,  la vi casualmente. Me dirigí a ella y le pregunté por qué no aparecía el Ayuntamiento como una de las entidades colaboradoras. Ya no me sorprendió su actitud.

– “Pero, ¿ que pagas?” , preguntó alterada.

– “Yo no pago nada, Marina, es el Ayuntamiento el que colabora”, le dije.

“¡Tú lo que haces es cederme un espacio que es del pueblo, no es tuyo!”, siguió.

– “Marina, tranquilízate, el Ayuntamiento cede un espacio que es de dominio público, limpia la zona después de la actividad, la policía vigila la zona…”, no me dejó terminar.

– “¡Estoy  muy tranquila, Amparo. Pues no me limpies, que no venga la policía; yo te lo limpiaré, cogeré la escoba y ya está! El Ayuntamiento no tiene nada que ver con esto.  Un colaborador paga y no pagas nada. ¿Verdad que al Rocafort Running se lo pagas todo? ¡La ambulancia, el seguro, todo!, pues aquí no queremos nada del Ayuntamiento”, respondió a voz en grito.

(Los resaltados en negrita son reveladores)

Comprendí que la conversación no podía seguir en esos términos, zanjé el asunto lamentando su tono y su actitud…

Le hubiera explicado que la San Silvestre está organizada por el Ayuntamiento y por el C.A. Rocafort Running; y que el ayuntamiento corre con los gastos y la coordinación mientras que el club se encarga de la planificación, de la divulgación, de la organización deportiva, etc. etc.

Pero no hubiera servido de nada.

Fernando y Marina han contribuido a esa ceremonia de la confusión que con tanta soltura ofician otros cargos institucionales y orgánicos de su partido, mezclando asuntos que, en su opinión, pueden beneficiarles electoralmente. 

Todo hubiera sido más sencillo y honesto si, desde el principio, hubieran actuado con claridad.

En cualquier caso, deseo que sea un éxito en beneficio de Cáritas.

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Hasta aquí lo que escribí el pasado viernes.

Hoy lunes, el concejal del PP, Agustín Aliaga, durante la comisión de Cultura y Deportes ha informado del acto que organizaron y ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento.

Más claro, ¡agua!…

 

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