Miércoles 21 de mayo de 2014

 

A unos les da por reírse y a otras por avergonzarse en privado y sonreír en público. Unos consideran que todos cometemos errores (y tienen razón) y otras  no tienen argumentos para defender lo indefendible (y las comprendo)

Pero ni los gestos y las afirmaciones de unos, ni la cobarde actitud de las otras me merecen ningún respeto. Y no me callo.

No estoy dispuesta a aceptar que la vaguedad de conceptos, la rabia incontenible, la falta de argumentos sólidos y un discurso leído para no apartarse ni un milímetro del “cliché”  diseñado para seguir manteniendo que Zapatero mató a Manolete (es un decir, por supuesto); no acepto -digo- que la incompetencia demostrada por el candidato Cañete durante el debate en TVE1 sea justificada por él mismo como la superior inteligencia que le adorna y la cortesía que demostró al no querer hacerla patente frente a una mujer.

Así explicó su propia incapacidad el día siguiente al debate en TVE1:

Arias Cañete: “El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado”

“Si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa”

(Fuente: http://www.cadenaser.com)

 

 

Cañete: “El debate con una mujer es difícil. Si demuestras superioridad intelectual, es machista”

(Fuente: El Mundo)

Arias Cañete dice que fue benévolo con Valenciano para no parecer machista

El exministro afirma que si el hombre “demuestra superioridad intelectual” parece “machista”

(Fuente: El País)

 

 

¡Vamos, anda!

¡Hace falta ser *paleto e  insignificante en ideas y aportaciones políticas para tener que echar mano a su credo machista y resolver así su incompetencia intelectual! Y hace falta ser cínico o cínica para pretender justificar sus declaraciones por muy correligionario que se sea del partido en el que militan.

Visto lo visto, el candidato Cañete y quienes lo defienden de una manera u otra, alientan a los hombres que para no demostrar su superioridad intelectual (?) frente a la de las mujeres huyen de cumplir las tareas domésticas, de cuidar y atender a los hijos, de ocuparse de la economía doméstica, de trabajar en una fábrica o en el campo o en una oficina o como maestro y llevar la casa; de estudiar y formarse sin desatender las obligaciones domésticas y familiares;  de reconocer el derecho a la igualdad de oportunidades, etc. etc. Y alientan también a quienes hacen de su “hombría” una cualidad incuestionable para explicar sus éxitos.

Visto lo visto, las mujeres que ejercemos puestos de responsabilidad pública o privada debemos estar agradecidas al candidato Cañete y a quienes lo defienden porque todo esto es un espejismo creado gracias a su “cortesía masculina”…

O sea, que cuando el portavoz del PP en el ayuntamiento o el concejal Aliaga (no hablo del concejal Ortega porque es muy raro verlo por el ayuntamiento) son incapaces de debatir con argumentos sólidos, con datos ciertos y con aportaciones útiles y estudiadas, es que no quieren demostrar su superioridad intelectual frente a mí o a las concejalas del equipo de gobierno, que va y resulta que somos mujeres… ¡Vaya por Dios!

¡No sabe el candidato Cañete el peso que me ha quitado de encima…!

Porque si es así, si lo hacen para encubrir su superioridad intelectual (?) frente a la nuestra, vamos a darles todo el apoyo necesario para que salgan del armario machista en el que se esconden y desplieguen con absoluta libertad su inteligencia. Y con suerte, aún existirá la esperanza de que puedan alumbrar un poco de sentido común.

Con el candidato Cañete y sus correligionarios puedo compartir un café o una cerveza para certificar lo que ya sé.  Pero aquí, en Rocafort y mirándoles a la cara.

¡En Bruselas, ni en broma!

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RAE:

(*) paleto, ta.

(De paleta).

 

1. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Rústica y zafia. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una persona: Falta de trato social. U. m. c. s.