Domingo 8 de marzo, 2015

8 de Marzo de 2015

No corren buenos tiempos para las mujeres.

Creíamos que todo lo alcanzado hasta ahora estaba sujeto a un Estado de Derecho al que la mayoría social había obligado a seguir avanzando sin pausa en el reconocimiento de nuestros derechos, en la ampliación de nuestras libertades, en el afianzamiento del respeto que merecemos y en la irrenunciable igualdad de oportunidades que nos corresponde.

Ese valiente esfuerzo protagonizado por las personas a lo largo de tantos años, obtuvo una respuesta gratificante con leyes, normas y medidas que blindaban la legitimidad de nuestras aspiraciones y abrigaban la esperanza de que la sociedad siguiera progresando.

Pero las personas nos hemos quedado solas; y las mujeres nos hemos quedado huérfanas en un estado de las cosas que ha suplido al Estado de Derecho.

Al contrario de lo que demasiados (y muchas) creen, la inmensa mayoría de las mujeres quisiéramos que el 8 de marzo fuera una fecha como cualquier otra del calendario. Una fecha sin nada que vindicar y nada por lo que manifestarnos. Un día sin declaraciones institucionales, ni actividades especiales para poner en valor lo evidente, ni para rescatar del olvido el presente.

Pero el 8 de Marzo de 2015 sigue siendo necesario por mucho que nos pese. 

Porque pesa, duele y horroriza que a estas alturas del siglo XXI, las mujeres hayamos de emplearnos a fondo en re-construir el camino que creíamos firme y útil para recorrer nuestra propia vida solas o en compañía de quienes decidamos.

El 8 de Marzo de 2015 es dolorosamente necesario:

1. Porque casi un 30% de los jóvenes españoles justifica la violencia de género.

(Fuente: RTVE.es)

2. Porque el Gobierno de España ha reducido un 30% los recursos económicos para luchar contra la Violencia de Genero y ha eliminado la Educación para la Ciudadanía que era una asignatura eficaz para educar en valores.

(Fuente: Presupuestos generales del Estado, años 2012, 2013, 2014 y 2015)

3. Porque hay responsables políticos públicos en España (y también vergonzosas sentencias judiciales), que convierten a la mujer en culpable de los actos violentos que pueda sufrir.

(Fuente: web del Ministerio del Interior aconsejando a las mujeres qué hacer para evitar las violaciones -información retirada en agosto de 2014, tras las numerosas quejas recibidas- y las declaraciones bochornosas, entre otras, las del alcalde de Valladolid que ahora opta a la re-elección)

4. Porque para cobrar el mismo salario que un hombre, una mujer debe trabajar 79 horas más al año que él en un trabajo del mismo valor; y para alcanzar una pensión igual a la de un hombre, la mujer debe trabajar 11 años más que él en las mismas condiciones.

(Fuente: informe UGT, febrero 2015)

5. Porque hay empresarias que prefieren contratar a hombres que a mujeres, argumentando que la maternidad resta competitividad (Mónica Oriol)

6. Porque hay hombres que defienden que el “pensamiento lineal” que les caracteriza a ellos por diversas razones antropológicas, es mejor, más útil y más eficiente que el “pensamiento en red” que nos caracteriza a nosotras, también por razones antropológicas.

Y nos siguen considerando raras, difíciles e incomprensibles, cuando la realidad es mucho más sencilla: ¡somos diferentes! (es muy extensa la bibliografía científica al respecto)

7. Porque las autoridades religiosas católicas españolas dirigen las decisiones políticas de nuestros gobernantes actuales que pretenden incapacitarnos para pensar y para decidir por nosotras mismas.

(No es necesario citar fuentes, la hemeroteca es más que suficiente y desalentadora)

8. Porque a pesar de que en la Universidad española la mayoría de estudiantes son mujeres, solamente una de cada cinco científicos de alto nivel es una mujer; y en el IBEX-35 apenas un 17% de los puestos directivos los ocupa una mujer.

9. Porque sigue siendo habitual que interese más la vida privada de las mujeres dedicadas a la política (el embarazo de @_susanadiaz,  la pareja de @Ainhat o la intimidad de @ritabarbera), que las acciones políticas que emprenden.

10. Porque las mujeres somos mucho más que factores en las estadísticas que demuestran todavía nuestra invisibilidad, pese a nuestro talento, nuestra capacidad y nuestra formación; y mucho más que hijas, madres o abuelas capaces de sostener y atender a la familia a la vez que seguimos creciendo en otros ámbitos.

 

Al contrario de lo que demasiados (y muchas) creen, el feminismo no consiste en fomentar el odio hacia los hombres y exigir la supremacía de las mujeres, sino en trabajar y defender la igualdad de derechos y de oportunidades que compartimos con los hombres.

Hay razones de sobra para que el 8 de Marzo siga siendo una cita vindicativa (lamentablemente)