Jueves 19 de noviembre de 2015.

 

No he intervenido públicamente sobre lo que ha estado sucediendo con el presupuesto de 2015 que finalmente se aprobó el lunes pasado. Ya lo sé. Sorprende.

Considero imprescindible un ejercicio de descompresión antes de escribir y aún más si lo hago sobre cuestiones que pueden afectar a los intereses generales de todos los vecinos de Rocafort. Sea la que sea su opción política.

Escribo para pensar. Hacer lo contrario, pensar para escribir, consiste en transcribir de forma automática lo que uno piensa en un momento concreto, víctima de los condicionantes de ese momento y obligado por la presión de las vísceras, que, en casos como este, suelen ser la Verdad (única) y los intereses personales o partidistas. Desembuchar la visceralidad, escribirla o pronunciarla, provoca debates estériles porque los discursos que sostienen esos debates no tienen orden ni concierto y responden a la necesidad inmediata de defender(se) atacando. Y de eso ya están llenas las redes sociales.

Para mí, para la alcaldesa, lo único importante era que este presupuesto de 2015, el mejor de los posibles para Rocafort a estas alturas del ejercicio, se aprobara. Y el concienzudo trabajo que ha desarrollado Pilar Núñez, concejala de Hacienda y portavoz del gobierno municipal en este asunto, ha sido impecable y eficaz como tantas otras veces.

Mi silencio ha sido medido para evitar la intensificación del furioso discurso visceral que determinadas personas han mantenido y mantienen en las redes sociales.

Rechazo entrar “al trapo” que a diario me colocan delante, porque Rocafort es mucho más importante que un vulgar juego de estrategia. 

Por prudencia y por seriedad, me niego en rotundo a exponer y rebatir públicamente los frágiles argumentos, cuando no falsos, que se manejan para justificar las propias debilidades de cada cual.

El otro día, al hilo de todo esto, alguien resumió en una frase el ruido provocado en las redes sociales respecto al presupuesto de 2015: “Hacer [como] que hacemos”

En cualquier caso, todos estamos de enhorabuena porque el presupuesto de 2015 se ha aprobado.

Agradezco de corazón, en mi nombre y en el del gobierno municipal, el voto favorable del concejal de IxR en el pleno del lunes pasado y le agradezco también que hiciera explícito tanto el motivo de su voto desfavorable al presupuesto de 2015 en los dos plenos anteriores (22 de diciembre de 2014 y 29 de octubre de 2015) como el que ahora le ha obligado a cambiar de postura. Todo quedó aclarado con sus propias palabras, que a continuación reproduzco literalmente:

“[…] nuestra responsabilidad nos impide que por un interés político o… demagógico, por… por… por… por causar daño políticamente… pues… a los partidos que están gobernando, privemos al pueblo de Rocafort de un dinero que nos va a hacer mucha falta” (sic)

Toda una declaración cuyos principios confío en que no vuelvan a prevalecer sobre el interés general de los vecinos.