Lunes 19 de septiembre de 2016

Escribir consiste en ordenar el pensamiento y abrir cauces para que discurra. La dificultad estriba en conseguirlo sin que los sentimientos emborronen lo que uno pretende decir.

Me he mantenido en silencio el tiempo suficiente para que las emociones y sus rescoldos, los sentimientos, se apacigüen. Era lo justo y era necesario, incluso para mí.

Tras este conveniente periodo de “descompresión”, retomo mi blog. Vuelvo a él de otra manera; desde luego en absoluto encasillada y totalmente abierta a expresar lo que observo, lo que creo, lo que pienso o lo que sucede, sobre cualquier asunto que planee sobre nuestras vidas. Vuelvo con ganas, llena de afectos que durante estos dos meses que me he mantenido en silencio, han disuelto una época especialmente dura para mí.

 

Resultat d'imatges de silencio de El Roto

 

Sin embargo, ni siquiera ahora por mi nueva condición, nadie debería esperar que mis intervenciones en este blog se conviertan en pasto de una escritura compulsiva, borboteante. Ese tipo de escritura disparada irreflexivamente sobre el teclado como reflejo incontrolado y condicionado por cualquier estímulo, es aborrecible. Patética y aborrecible.

Jamás he escrito de ese modo precisamente porque escribo para pensar y no al contrario.

historietas

 

Naturalmente, mi blog va a cambiar. Las reflexiones que haga públicas y las opiniones que exprese, ya conciten acuerdos o abran debates, no contemplarán los silencios obligados que me he impuesto durante los últimos nueve años a causa de mis obligaciones primero como concejala y portavoz municipal en la oposición, y después como alcaldesa.

Algunos de los cambios he de agradecérselos a los innumerables alcaldes, concejales y ciudadanos de diversos lugares de España y de distintas posiciones ideológicas, que, en las páginas APRENDAMOS JUNTOS (en este mismo blog), plantean dudas y problemas muy serios que viven en sus ayuntamientos. Voy a actualizar esas páginas y quizá abra otras nuevas que afectan a otras áreas de la administración local.

Por lo demás, mi blog seguirá siendo un espacio abierto para encontrarnos; para decir, para contar, para opinar, para pensar o simplemente para que paséis por aquí y lo hojéis.

A quienes habéis hecho posible este lugar desde hace muchos años, gracias. Y a quienes me habéis ayudado a seguir creciendo en él, aprendiendo a diario, mi total reconocimiento.

Me gusta escribir y necesito hacerlo. Cualquiera de vosotros me seguís animando a hacerlo.