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Blog de Amparo Sampedro Alemany

ESCRIBIR PARA PENSAR

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2015

Rompiendo amarres

Navidad de 2015

 

Hay una Navidad que no está escrita porque nos duele pensarla.

Sin embargo, tarde o temprano nos alcanza y nos cubre con este tiempo vacío y laxo que transcurre entre un día y otro. No lloramos o sí lo hacemos a medida que vamos comprendiendo de qué se trata todo esto. Deambulamos o somos capaces de permanecer quietos, absortos fijando la mirada mientras aupamos hacia ella la tristeza enorme que nos supura.

“El ciclo vital tiene un límite” -asestó el médico para advertirnos. “Es ley de vida” -escucho repetidamente desde hace unos días.

De acuerdo: tocada y hundida. Es cierto. El ciclo vital se consume y los hijos sucedemos a nuestros padres. La absoluta orfandad es la consecuencia de lo uno y de lo otro. Es un estado que el ánimo no puede manejar porque es la evidencia incontestable, abrupta, quien lo determina. Un estado, una circunstancia permanente, que también me define a partir de ahora.

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Pero nada de eso sirve para aliviar una soledad inmensa, helada como su frente, no consentida, no decidida, ni siquiera pactada entre la Razón y yo misma.

No sirve la naturalidad de lo que sucede, cuando lo que sucede rompe los amarres; cuando desaparece el puerto. Puerto de embarque, trasiego de viajes, voluntad de aventuras. Zarpar y saber que regresarás a puerto, al  remanso de ternura, al abrigo de la desventura; a la alegría de la infancia, a la desconsolada adolescencia y a quien supo cómo mitigarla, a las miradas que hablan, a la portentosa sabiduría; asida al cordón que te anuda al espacio tibio y único en el que todo encuentra alivio…

Nada es igual, cuando llega la Navidad que no puede escribirse porque el dolor de pensarla lo impide.

 

 

 

Esta es mi Navidad de 2015. No os la deseo a nadie.

 

 

 

 

 

 

 

 

Debate decisivo, dicen…

Martes 8 de diciembre, 2015

 

El debate fue decisivo para el grupo ATRESMEDIA, eso es incontestable.

El formato y las reglas impuestas por los periodistas (sic) aclararon anoche que los partidos políticos conocen y aceptan las condiciones que exige una gran corporación empresarial de Comunicación que, como cualquier otra privada, prioriza ajustar a su cuenta de resultados -legítimamente- qué emite, cómo lo emite y por qué.

A estas horas, apenas veinticuatro después del gran debate televisado, el asunto ha dado para más de dos millones de tuits y miles de comentarios en facebook, además de centenares de artículos de opinión, de análisis de comportamiento y de gestualidad, exégesis sobre las posibles estrategias,… En fin, un caudal impresionante de opiniones editadas y publicadas y de juicios de valor.

Tanto ruido ahorma el silencio e impide escuchar la palabra y las ideas.

Al final, solo recordaremos el acierto o no de su vestuario, la oportunidad o no de sus sonrisas y, muy especialmente, el enorme éxito alcanzado por ATRESMEDIA TV.

Bueno, eso y que nuestra televisión pública, TVE, ha demostrado otra vez que el servicio público dejó de ser su objetivo hace ya cuatro años…

 

 

 

 

 

La derecha que viene ya habita entre nosotros.

Domingo 6 de diciembre de 2015

 

Sinceramente, creo que Albert Ribera no quiere ser presidente del Gobierno. De momento.

De verdad que lo creo.

Estamos asistiendo al ascenso definitivo de la derecha y, sin embargo, nos estamos comportando como auténticos pasmarotes. Llevamos mucho tiempo aceptando sin rechistar un discurso basado en el fin de las ideologías, comulgamos con beatitud con lo que nos impone nuestra propia indiferencia y nos dejamos seducir por quienes aciertan concordar el sujeto de la oración con el verbo que la activa. Tan sencillo como eso y tan ridículo.

No, Albert Rivera no quiere ser presidente del Gobierno. De momento.

Lo que necesita A. Rivera es que el PP revalide una mayoría cómoda (que su partido, C’s, no dudará en apoyar) y que consiga formar gobierno.

Rivera “necesita” 4 años más de gobierno del PP para reforzarse -ya en Madrid y con voz y eco desde el Congreso de los Diputados- como alternativa de la derecha.

“Necesita” un escenario en el que exhibir su oratoria, un espacio en el que medirse con los representantes de la derecha a los que aspira sustituir y un lugar en el que su proyección esté garantizada tanto nacional como internacionalmente. Y ese punto está exactamente en Madrid, ese es el  único “centro” que quiere alcanzar: Madrid. El centro de operaciones y el centro de España.

Pero, ¿por qué?: porque para llegar al Gobierno de España y hacerlo para quedarse, Ciutadans sabe que “necesita” desprenderse del localismo catalán que lo originó, arrumbar el furibundo nacionalismo español que lo ha hecho crecer donde nació y coser su expansión al tejido nacional que ya lo sostiene en Catalunya: la derecha económica y financiera (la misma que confió sus activos y sus negocios durante décadas a CiU, hoy una federación de partidos desmembrada e inservible para sus objetivos)

El PP, el único partido nacional de la derecha hasta ahora, resulta demasiado incómodo a esa misma derecha y a una parte cada vez más numerosa de sus votantes. Demasiada corrupción a la vista de la opinión pública, demasiadas vergüenzas para compartirlas en los almuerzos de trabajo o en las cenas de los sábados, demasiadas explicaciones que dar ante tanta evidencia, demasiados paseíllos camino de los Tribunales de Justicia… Todo demasiado excesivo como para poder seguir soportándolo.

¡Cambio de planes! El PP ya no es útil, pero aún ofrecerá sus últimos servicios a la causa, a su pensamiento y a sus objetivos. Ahora los votantes de la derecha puede elegir: votar al PP y negarlo o votar a Ciutadans [Ciudadanos], asegurarse que así el PP seguirá gobernando cuatro años más y que la consolidación de Albert Rivera será definitiva y para largo.

Y es que la derecha que viene ya habita entre nosotros.

 

Un post arriesgado: mundo Facebook

 

Martes 24 de noviembre de 2015

 

Facebook es un espacio de desfogue para un estado de ánimo.

Algunos informan, otros opinan, los más enjuician y la mayoría sentencia.

 

 

En Facebook cualquiera es ingeniero, historiador, urbanista, abogado, biólogo, climatólogo, arquitecto, experto en ornitología, filólogo, juez y fiscal,… en fin, que hay un elevado número de Todistas que en lugar de “no sabe, no contesta o pregunta”, opta siempre por “no sabe, pero lo contesta todo”.

Este post es arriesgado, ya lo sé; porque escribir acerca de Facebook como lo estoy haciendo, me sitúa en el blanco de quienes confunden esta red social con un foro óptimo para la participación ciudadana que garantiza la transparencia de las actividades y acciones públicas.

Pero no es cierto, no lo es.

Facebook no permite un debate serio porque no cabe la argumentación ni los datos ni la reflexión sosegada; no se “escucha” ni se “atiende”, se traslada inmediatamente al teclado lo que uno piensa porque necesita decirlo. Eso es lo único que importa: decirlo, soltarlo y punto (y no digo que no sea legítimo hacerlo)

Una vez se ha dicho, uno se siente aliviado porque desaparece la urgencia, la necesidad de “decir”, y, por lo tanto, carece de interés la respuesta. Pocas veces importa la respuesta -con la excepción del Me gusta– a no ser que permita reincidir en lo que uno mismo pretende: reafirmarse en lo que ya ha escrito (tampoco digo que eso no sea legítimo)

Luego están los profesionales de la distracción, los que conocen perfectamente esos condicionantes comunicativos de Fb y los aprovechan para “guiar” los comentarios de los demás. Los que prenden fuego, observan cómo se cuece el asunto y regresan cuando es necesario echarle más leña al fuego. Son pocos, pero extraordinariamente activos.

Los profesionales de la distracción huyen de los debates en otros espacios (otras redes sociales o conversaciones cara a cara) en los que sí caben los argumentos y el tiempo. Sí, el tiempo para reflexionar y responder. Se resisten a participar en ámbitos también públicos en los que el “envejecimiento” de lo que digan no sea inmediato. 

(El tiempo en Facebook es un instante, una urgencia; a partir de ahí, todo ha envejecido)

Por todo eso, no me canso de repetir en Fb que allí no es posible mantener un debate serio sobre asuntos concretos.

Conozco la estupenda disposición de muchos usuarios porque hablo con ellos (me escribo con ellos), los atiendo y les respondo. No es que no impriman seriedad a lo que dicen o que sus razonamientos no sean aceptables, es que el mundo Facebook -su propia concepción y su objetivo- impide mantener un diálogo más allá de la confirmación de las constantes vitales de cada cual.

No es bueno ni es malo: es Facebook. Y no puede sustituir, en ningún caso, a una buena conversación o a un interesante debate.

 

@elRoto

Aprobación del presupuesto de 2015: “hacer [como] que hacemos”

Jueves 19 de noviembre de 2015.

 

No he intervenido públicamente sobre lo que ha estado sucediendo con el presupuesto de 2015 que finalmente se aprobó el lunes pasado. Ya lo sé. Sorprende.

Considero imprescindible un ejercicio de descompresión antes de escribir y aún más si lo hago sobre cuestiones que pueden afectar a los intereses generales de todos los vecinos de Rocafort. Sea la que sea su opción política.

Escribo para pensar. Hacer lo contrario, pensar para escribir, consiste en transcribir de forma automática lo que uno piensa en un momento concreto, víctima de los condicionantes de ese momento y obligado por la presión de las vísceras, que, en casos como este, suelen ser la Verdad (única) y los intereses personales o partidistas. Desembuchar la visceralidad, escribirla o pronunciarla, provoca debates estériles porque los discursos que sostienen esos debates no tienen orden ni concierto y responden a la necesidad inmediata de defender(se) atacando. Y de eso ya están llenas las redes sociales.

Para mí, para la alcaldesa, lo único importante era que este presupuesto de 2015, el mejor de los posibles para Rocafort a estas alturas del ejercicio, se aprobara. Y el concienzudo trabajo que ha desarrollado Pilar Núñez, concejala de Hacienda y portavoz del gobierno municipal en este asunto, ha sido impecable y eficaz como tantas otras veces.

Mi silencio ha sido medido para evitar la intensificación del furioso discurso visceral que determinadas personas han mantenido y mantienen en las redes sociales.

Rechazo entrar “al trapo” que a diario me colocan delante, porque Rocafort es mucho más importante que un vulgar juego de estrategia. 

Por prudencia y por seriedad, me niego en rotundo a exponer y rebatir públicamente los frágiles argumentos, cuando no falsos, que se manejan para justificar las propias debilidades de cada cual.

El otro día, al hilo de todo esto, alguien resumió en una frase el ruido provocado en las redes sociales respecto al presupuesto de 2015: “Hacer [como] que hacemos”

En cualquier caso, todos estamos de enhorabuena porque el presupuesto de 2015 se ha aprobado.

Agradezco de corazón, en mi nombre y en el del gobierno municipal, el voto favorable del concejal de IxR en el pleno del lunes pasado y le agradezco también que hiciera explícito tanto el motivo de su voto desfavorable al presupuesto de 2015 en los dos plenos anteriores (22 de diciembre de 2014 y 29 de octubre de 2015) como el que ahora le ha obligado a cambiar de postura. Todo quedó aclarado con sus propias palabras, que a continuación reproduzco literalmente:

“[…] nuestra responsabilidad nos impide que por un interés político o… demagógico, por… por… por… por causar daño políticamente… pues… a los partidos que están gobernando, privemos al pueblo de Rocafort de un dinero que nos va a hacer mucha falta” (sic)

Toda una declaración cuyos principios confío en que no vuelvan a prevalecer sobre el interés general de los vecinos.

 

#Rocafort: “La distancia más larga”

Sábado 7 de noviembre de 2015.

 

 

La distancia más larga no sabemos calcularla; nos engañan los sentidos, la realidad y la carga cultural que nos condiciona.

Por suerte, sin embargo, aún no hemos aprendido a resistirnos a las emociones. Aún somos capaces de conmovernos, de sorprendernos y, por lo tanto, de vivir por encima de nuestras circunstancias.

Sucede cuando asoma con un respingo el instinto; ese impulso indeliberado que agita la voluntad, la mueve y la emociona.

Solo entonces, en ese momento, desplegamos nuestra capacidad para medir la distancia que existe entre nosotros y lo que estamos observando, lo que estamos viviendo, lo que nos está ocurriendo. Y nos estremecemos sin saber explicar por qué, sin poder explicárnoslo. 

Eso y muchas más cosas es “La distancia más larga” , ópera prima de su directora, guionista y productora, Claudia Pinto Emperador.

Ayer por la tarde, en la Casa de Cultura y con la asistencia de más de cien personas, la película se estrenó en sala con la presencia de Claudia Pinto (directora también de series tan conocidas de Canal-9, como “l’Alqueria Blanca” “Negocis de família”)

Ese lujo, ¡ese lujazo!, llegó de la mano de la Associació de Veïns i Veïnes A. Machado de Rocafort con la colaboración del Ayuntamiento.

Tras la proyección y el coloquio, apenas había distancias.

 

Plaza de Manises: 100 días de nuevo paisaje humano

Domingo 25 de octubre de 2015

En la plaza de Manises, el paisaje urbano apenas ha cambiado en los últimos veinticinco años. El Palau de la Generalitat, el de la Batlia, el de los Scala,… un jardincillo diseñado con poca fortuna, una preciosa farmacia desaparecida, el estanco, un par de cafeterías y los tradicionales atascos en la calle Serranos que desemboca en la plaza.

Hasta hace apenas tres meses -esos 100 días que concedemos con displicencia a los gobernantes para que nos cambien el mundo y la vida- el paisaje urbano de la plaza convivía con un paisaje humano compuesto mayoritariamente por tipos de aspecto relamido (hombres y mujeres), enfundados, en general, en sus trajes casi idénticos. Ellos, con los gaznates sujetos a nudos asfixiantes de corbata y ellas uniformadas según los cánones del Ensanche de Valencia con concretas incursiones en el centro histórico.

Ese aspecto exponía un fondo marcial, distante, bastante altivo, y autoritario. Muy autoritario.

Las formas explican el fondo, de eso no hay duda. Y no porque, en este caso, una corbata de Hermès o una falda de Etro definiera incondicionalmente a quienes las vestían, sino porque quienes las vestían las convertían en su modo de posicionarse frente a los demás. El hábito no hace al monje, pero lo identifica; especialmente, si el monje tiene cosas que esconder.

El paisaje urbano de la plaza no ha cambiado; los palacios, el estanco, el hueco de la preciosa farmacia, el par de cafeterías y los atascos, se mantienen. Sin embargo, salta a la vista que el paisaje humano es totalmente diferente.

Ahora, no cruza la plaza una corbata de Hermès ni el plisado de Etro (que también habrá); ahora pisan la plaza de Manises hombres y mujeres que protagonizan gestos que a lo largo de más de 20 años se habían convertido en extraordinarios. La amabilidad, la naturalidad, la cordialidad y la cortesía de esos hombres y mujeres, constituyen un regalo que la inmensa mayoría de los observadores de la plaza hemos incorporado felizmente a nuestra rutina en apenas 100 días.

Sí, es asombroso. Y rigurosamente cierto.

Acercaos a la plaza y observad: el nuevo paisaje humano es alentador.

#Rocafort: una sentencia… curiosa.

Martes 6 de octubre de 2015

 

Hay sentencias judiciales que el común de los mortales no entendemos. Y no es a causa de su lenguaje inexplicablemente farragoso y antiguo todavía, ni del incorrecto uso de algunos términos y conceptos propios de la administración pública ni de su deficiente sintaxis ni del pésimo empleo que hacen de los signos de puntuación. No, no es nada de eso.

El común de los mortales, a pesar de las pocas habilidades lingüísticas que muestran algunos jueces y magistrados, leemos bien sus sentencias; es decir, entendemos cómo lo dicen pero no entendemos lo que dicen ni compartimos a santo de qué lo dicen.

Una sentencia judicial es, en general, un texto en el que un Juez, un Magistrado o una Sala, expone el caso que le ocupa, relata los antecedentes probatorios (Antecedentes de Hecho) de esa causa y con Fundamentos Jurídicos/Fundamentos de Derecho razona y motiva el Fallo que dicta.

Hace unos días llegó una sentencia al Ayuntamiento. La firma la Magistrada-Jueza del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Valencia, Laura Alabau Martí.

El fallo de esa sentencia obliga al Ayuntamiento a devolverle a Carlota Navarro Ganau, concejala del PP durante veinte años, la cantidad de 3.810,63€.

Ese es el dinero que el Ayuntamiento gastó en su defensa procesal [en la de ella personalmente] ante la demanda que presentó el grupo municipal socialista en 2008 -y cuyos miembros pagamos de nuestro bolsillo-  contra el propio Ayuntamiento porque se negó a pedirle que devolviera el dinero que había cobrado indebidamente entre 2003 y 2007, mientras cobraba otro salario de la administración pública por su dedicación en exclusiva en la Diputación.

En aquella demanda, -como ya he dicho- el grupo municipal socialista exigió al Ayuntamiento que reclamara a la concejala Navarro el dinero que había cobrado (unos 24.000€ aproximadamente); no se lo exigió a ella, sino a quien se lo pagó. Por lo tanto, no necesitaba una defensa procesal personal [no había necesidad pero sí mucho miedo, añado ahora]

El Ayuntamiento defendió ante los Tribunales haberle pagado y abonó al mismo despacho de Abogados que llevaba la defensa personal de la concejala, una cantidad parecida. 

En marzo de 2010, una curiosa sentencia del Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo de Valencia consideró que el Ayuntamiento no tenía por qué recuperar el dinero que había pagado a la concejala Navarro durante el mandato municipal 2003-2007.

El grupo municipal socialista, en 2010, recurrimos en apelación esa sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ), que en su Fallo de diciembre de 2012 revocó la sentencia del Juzgado número 2 y obligó al Ayuntamiento a exigirle a la concejala Navarro Ganau la devolución de lo que debía y los intereses legales de ese dinero.

Cuando llegó el Fallo del TSJ, en enero de 2013, yo era la alcaldesa. En su momento, en 2008, promoví la demanda junto a mis compañeros del grupo municipal socialista en la oposición, Pilar Núñez, Make Cortés y Ricardo Pérez.

Sí, lo hice, lo hicimos. Recuperamos para el Ayuntamiento más de 27.000€ y nos costeamos de nuestro bolsillo los gastos del procedimiento judicial.

Sin embargo, la entonces concejala Navarro -obligada a devolver más de 27.000€ a la Hacienda municipal- contó con una defensa personal ejercida por el mismo despacho de Abogados que defendía a la vez al Ayuntamiento, y hemos de pagársela entre todos.

La Magistrada-Jueza Alabau, en su actuación del pasado 11 de septiembre, enjuicia el hecho de manera curiosa y elabora una sentencia… digamos que sorprendente para fundamentar su Fallo.

En el Segundo de los Antecedentes de Hecho, por ejemplo, señala que el Ayuntamiento no aporta sino pruebas documentales para exigirle a la ya ex-concejala el pago de su defensa procesal. Y es verdad, el Ayuntamiento aporta el Fallo del TSJ, un informe de la intervención municipal y otro de la defensa jurídica externa. 

Todo ello insuficiente, parece ser, a ojos de la Magistrada-Jueza. Por mi parte y desde mi ignorancia procesal, nada que añadir.

Pero lo más llamativo se aprecia en el apartado de Fundamentos Jurídicos que enumera.

En el Segundo de esos Fundamentos, la señora Alabau afirma que “[…] el Pleno del Ayuntamiento facultó al alcalde -entonces Sebastián Bosch- para que propusiera a la Comisión de Gobierno [en este caso, la Magistrada-Jueza desconoce el cambio de denominación de ese órgano de gobierno local que pasó a llamarse Junta de Gobierno Local, según la Ley 53/2003, de 16 de diciembre] la designación de Abogado y Procurador para la comparecencia [de la concejala Navarro Ganau]”

Es imposible que la defensa de la concejala Navarro pudiera aportar alguna prueba al respecto, porque ni existió tal pleno ni tampoco ningún acuerdo de la Junta de Gobierno Local. Sin embargo, la Magistrada-Jueza da por hecho que así sucedió y a partir de esa idea errónea, transmitida por la defensa de Carlota Navarro sin ninguna prueba y aceptada sin condiciones por la señora Alabau, esta abraza los (falsos) argumentos de la defensa y los hace suyos.

Los hace suyos hasta el extremo de olvidar que -en el caso de que ese pleno se hubiera celebrado- la concejala Navarro, naturalmente, habría formado parte de él; y, que, por lo tanto, hubiera sido conveniente conocer cuál había sido el posicionamiento de la concejala sobre facultar al alcalde o no para proponer a la Junta de Gobierno Local la designación de un abogado y de un procurador para su defensa [la de ella].

Del mismo modo, la señora Alabau ha olvidado también comprobar cuál fue la postura de la concejala Navarro en aquella Junta de Gobierno Local, en el caso de que se hubiera celebrado. Porque la señora Alabau no puede haber pasado por alto la condición de teniente de alcalde que ejercía Carlota Navarro y, por consiguiente, su natural adscripción a ese órgano de gobierno municipal en el que debió adoptar una postura al respecto; es decir, o bien votó a favor, o se abstuvo o, como da por hecho la señora Alabau en su Fundamento Jurídico Tercero, la concejala Navarro rechazó la posibilidad “[…] de ser dotada de representación y defensa en [el] procedimiento contencioso administrativo” 

O sea, que la Magistrada-Jueza insiste en su Fundamento Jurídico (Tercero) que no consta que Carlota Navarro pidiera ser dotada de representación y defensa en ese procedimiento y que fue un acuerdo plenario [inexistente] el que facultó al alcalde para proponer en ese sentido un acuerdo [también inexistente] a la Junta de Gobierno Local.

Pero aún hay más, la señora Alabau, en ese mismo Fundamento Jurídico Tercero, introduce una consideración personal que, en mi modesta opinión, no goza de ningún aval jurídico para convertirse en uno de los fundamentos de Derecho a los que apela.

La Magistrada-Jueza dice textualmente: 

“[…] En el caso que nos ocupa, procede considerar que el recurso en que compareció la actora [Carlota Navarro] fue instado por el grupo municipal que al parecer ostenta ahora el gobierno local […]”

¿Y qué?, cabe preguntarse.

¿Es que a la Magistrada-Jueza le parece importante considerar quién gobierna en el Ayuntamiento para juzgar si es legal o no el asunto que se le plantea?

Esas cosas son las que el común de los mortales no entendemos de algunas sentencias y de sus juzgadores.

Por supuesto que el Ayuntamiento cumplirá con la sentencia.

Devolverá a Carlota Navarro Ganau los 3.810,63€ que gastó en su representación y defensa procesal, a pesar de que fue ella quien la exigió [sin necesitarla, como señala la señora Alabau a lo largo de la sentencia]; a pesar de que ni hubo acuerdo de Pleno ni de la Junta de Gobierno Local que la avalara; a pesar de que por sentencia del TSJ hubo de devolver a las arcas municipales más de 27.000€; a pesar de que el gobierno municipal del PP no había cumplido con su obligación y lo sabía; a pesar de que Carlota Navarro, que también lo sabía, se rió una y otra vez -en público y en privado- del asunto y, por lo tanto, de todos los vecinos; y a pesar de que al común de los mortales decisiones judiciales como esta nos dejan perplejos y nos sitúan -sin desearlo- en una orilla distinta a la que ocupan quienes las dictan.

 

 

 

… Sí, 29 de septiembre de 2015

Martes 29 de septiembre de 2015

 

…y hoy ya es 29 de septiembre.

Salvo acordar por unanimidad y en riguroso directo que “un vaso es un vaso y un plato es un plato“; avergonzarnos -casi unánimemente- de que sea un periodista quien le explique al presidente del Gobierno en qué consiste la nacionalidad española… ¿y la europea?…, ¡también!

Salvo comprobar que lo del domingo era lo que era, porque el mismísimo ministro de Asuntos Exteriores de España aceptó un debate con el número 5 de una candidatura y todo un ex-Jefe de Estado, presidente de la República de Francia, hubo de acompañar al presidente Rajoy…

Salvo sorprendernos -una mayoría nada desdeñable- de que sea el ministro de Justicia quien haya explicado hoy las razones por las que la Fiscalía ha actuado de una manera y no de otra (¡Montesquieu, vuelve!)…

Salvo reconocer esas perogrulladas y abrigar la esperanza de que a mediados de diciembre se pueda disolver tanta estupidez y tanta mezquindad…

Salvo eso y poco más, confirmar que es 29 de septiembre, que sigue lloviendo y que este año no ha habido “veranillo de san Miguel”, resulta casi increíble.

Por no ayudar, ya no ayudan ni las tradiciones.

 

 

 

 

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