5 de mayo de 2009, martes

El Presupuesto de 2009 se despereza.

Con suerte, estará aprobado a finales de junio. O sea, seis meses después de que haya empezado el ejercicio. Y para que los cambios no alteren la pasividad del PP en el Ayuntamiento, el trámite coincidirá con el mismo calendario que ya plantearon para el de 2008. Es decir, primera comisión  en mayo; pleno de aprobación provisional a mediados de mes; y aprobación definitiva para el solsticio de verano.

La documentación (varias carpetas) para estudiarlo y analizarlo previamente a la comisión que debía haberse celebrado hoy, fue repartida en la tarde/noche del jueves 30 de abril (víspera del puente del 1 de mayo). A mí,  me llegó el domingo 3 de mayo a las 22,15h.

Me consta que la Policía Local sufre lo suyo para distribuir las convocatorias dentro del plazo establecido (mínimo 2 días hábiles), aunque la orden para repartirlas no se da hasta que el límite no roza lo inadmisible.

Aquí está el ejemplo: la distribución de la convocatoria y de la documentación sólo se permitió a partir de la tarde del  jueves, y no antes. El día siguiente, fiesta. Algunos de nosotros no estábamos en casa. La policía insistió una y otra vez en una labor que les resulta incómoda porque trabajar a contrarreloj es un incordio.  ¡Han de cumplir el plazo! ¿Ellos? ¿Los miembros de la policía local, o quienes impartieron la orden sabiendo la dificultad añadida que comportaba al tratarse de tres días festivos seguidos?

¿El alcalde y el concejal Llácer pretendían que el Presupuesto de 2009 (su estudio y su análisis) lo resolviéramos en un fin de semana?

Para quienes la ética se limita al cumplimiento de la Ley, al menos deberán aprender a respetarla.