Miércoles 5 de septiembre de 2012

 

A partir de mañana comienza el curso escolar en la nueva Escoleta Infantil Municipal.

 

 

 

 

Las familias se preguntan por qué aún no se ha hecho público el precio que pagarán por llevar a sus hijos.

Muchas de esa familias no saben que la aprobación de ese precio se fija a lo largo del mes de septiembre.

¿Por qué? Porque es necesario esperar a conocer qué subvención aportará la Conselleria de Educación que es la que tiene la competencia en materia educativa.

Habitualmente, la Conselleria publicaba a mediados del mes de agosto cuánto aportaría por alumno (¡tardísimo!) Una vez conocida la cantidad, el ayuntamiento iniciaba el procedimiento.

El año pasado, la Conselleria redujo alrededor de un 20% su aportación respecto al año anterior. Y esa circunstancia aumentó el déficit acumulado de la EIM. El Plan de Ajuste dictado por el gobierno de España obligó a los ayuntamientos a revisar los servicios impropios que se estaban prestando con el fin de reducir el déficit y la Escuela Infantil Municipal es uno de esos servicios calificados de impropios para un  municipio de nuestro tamaño.

Este año, a  fecha de hoy la Conselleria sigue sin hacer pública la subvención y eso retrasa de manera deliberada el trabajo del ayuntamiento y, por lo tanto, que las familias conozcan el precio que se fijará teniendo en cuenta el coste real del servicio, la subvención autonómica y la capacidad económica de cada unidad familiar.

He hablado con varias personas y sé que en los parques se cuecen rumores que hay que acallar explicando las cosas como son:

1. La Conselleria de Educación tiene la competencia en materia educativa.

2. Es inaudito que no publique oficialmente, y con la antelación suficiente, la subvención que aportará.

Actuando así, los ayuntamientos que han asumido una competencia que no es suya (y la enseñanza no lo es) y que acarrea un déficit que estamos obligados a corregir por el RD-Ley 4/2012, de 24 de febrero, no podemos fijar un precio público para darlo a conocer a las familias antes de comenzar el curso escolar.

3. Año tras año la Conselleria publica con un retraso injustificado la subvención (a mediados de agosto), pero este año ese retraso es aún más penoso para todos. ¡Estamos a 5 de septiembre y aún no se ha pronunciado!

Las familias están preocupadas porque la incertidumbre crea desasosiego.

Si la Generalitat cumpliera con sus obligaciones y atendiera las competencias que tiene encomendadas (y la enseñanza es una de ellas), los  ayuntamientos podríamos ofrecer las respuestas que nos demandan los vecinos con toda la razón.

(¿Hay alguien ahí?)