23 de septiembre de 2009, miércoles

Será septiembre que se pone impertinente a medida que dobla el lomo. Será que las lluvias no acaban de barrer tanta inmundicia. Será que esperábamos un septiembre diferente a otro cualquiera, igual que lo hicimos en todas sus ediciones anteriores.

Dicen que será septiembre, pero yo no lo creo.

Me enfundo el optimismo militante y miro la calle, y a la gente que espera un milagro. No hay milagros que valgan; nos salvará el trabajo, el compromiso, la valentía y la audacia. Y yo, como tantos otros, sigo convencida de que es posible.

Será septiembre o no lo será, pero hay meses que nos ajustan a la realidad con más contundencia que cualquier otro.